México: la gran final del mundial para startups latinoamericanas

El país se ha convertido en el soft landing obligado para las startups latinoamericanas que buscan crecer.

Por Venus Saavedra | Jun 29, 2026
Hector Vivas | FIFA | Getty Images

Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Conclusiones Clave

  • Más que una puerta de entrada, México se ha convertido en una prueba de resistencia que obliga a las startups de la región a demostrar que sus modelos de negocio pueden adaptarse, competir y generar valor de forma consistente.
  • Casos como Nubank, iFood y Frubana revelan qué es lo que hace falta para triunfar en este mercado.

Hace apenas unos años, muchas startups latinoamericanas elegían México porque representaba el mercado de habla hispana más grande de la región. Hoy la razón parece ser distinta: llegan porque México se ha convertido en el lugar donde realmente se pone a prueba si un modelo de negocio puede escalar. Más que una siguiente etapa de crecimiento, el país se ha transformado en un filtro natural para distinguir qué empresas están listas para competir a nivel regional y cuáles todavía necesitan madurar.

El soft landing de empresas latinoamericanas en México se ha convertido en una de las estrategias de expansión más atractivas de la región, aunque también representa un proceso lleno de desafíos.

México, con una economía dinámica y un ecosistema de innovación cada vez más sofisticado, se ha consolidado como el destino predilecto para las compañías que buscan crecer. Pero ¿es realmente un aterrizaje suave o un mercado que exige mucho más de lo que aparenta? La respuesta, como suele ocurrir en los negocios, depende menos del tamaño del mercado y más de la capacidad de adaptación de cada empresa.

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México, un imán para la inversión y la innovación

México representa el segundo mercado más grande de América Latina y, además, se ha consolidado como uno de los principales receptores de inversión de la región. La combinación de un mercado de más de 130 millones de habitantes, su cercanía con Estados Unidos, la relocalización de cadenas productivas impulsada por el nearshoring y una economía cada vez más digitalizada ha convertido al país en una plataforma natural para empresas latinoamericanas que buscan internacionalizarse.

Esta tendencia ya no se limita al ecosistema fintech. Empresas de logística, software, comercio electrónico, salud digital y proptech han encontrado en México un mercado con suficiente escala para validar modelos de negocio antes de dar el siguiente paso hacia Norteamérica. En muchos sentidos, establecer operaciones en México se ha convertido en una prueba de madurez para startups que aspiran a competir a nivel regional.

Los datos respaldan esta percepción. En 2024, México alcanzó un récord histórico de $36,872 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), según la Secretaría de Economía, una cifra que refleja la confianza que inversionistas y empresas mantienen en el país.

El ecosistema fintech, en particular, es uno de los mejores ejemplos de esta evolución. Lo más revelador es que, aunque el crecimiento en el número de nuevas empresas extranjeras se ha estabilizado, los ingresos de estas fintech aumentaron un 31% durante 2024, priorizando la rentabilidad sobre la expansión acelerada. Más que una desaceleración, esta evolución refleja un mercado que comienza a privilegiar modelos de negocio sostenibles.

La inversión acompaña esta tendencia. El sector fintech mexicano captó $865 millones de dólares en 2024, equivalentes al 74% de todo el capital de riesgo desplegado en el país. Además, México ha reducido la distancia con Brasil, capturando hoy el 60% del capital de riesgo que atrae el mayor mercado de la región, cuando en 2020 esa proporción apenas alcanzaba el 34%.

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Las particularidades del mercado mexicano: más allá de los indicadores

Sin embargo, los indicadores cuentan solo una parte de la historia. Lo que convierte a México en un mercado atractivo es, al mismo tiempo, lo que lo vuelve complejo. No basta con trasladar un modelo de negocio exitoso; es necesario adaptarlo a un contexto regulatorio, comercial y cultural con dinámicas propias.

Uno de los mayores diferenciadores continúa siendo la inclusión financiera. Actualmente, el 75% de las fintech en México utiliza inteligencia artificial (IA) para atender a poblaciones tradicionalmente no bancarizadas, lo que demuestra que todavía existen importantes oportunidades de crecimiento. Del mismo modo, el 75% de estas empresas mantiene algún tipo de colaboración con instituciones financieras tradicionales, posicionando a México como uno de los mercados donde la cooperación entre incumbentes y nuevos jugadores ha avanzado con mayor rapidez.

Al mismo tiempo, persisten desafíos importantes. Los tiempos regulatorios, la evolución del marco de open finance, la competencia con actores ya consolidados y la necesidad de construir relaciones de confianza continúan siendo factores que requieren una estrategia cuidadosamente diseñada. En México, el consumidor suele valorar la cercanía, la reputación y el servicio tanto como la innovación. Es un mercado que premia la ejecución consistente mucho más que las grandes promesas.

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Nubank: adaptar el modelo antes que replicarlo

Nubank, el neobanco brasileño, representa uno de los casos más sólidos de expansión regional. Su estrategia consistió en identificar un problema ampliamente compartido por millones de consumidores mexicanos, la burocracia y las altas comisiones de la banca tradicional, para ofrecer una alternativa completamente digital, sencilla y accesible.

El lanzamiento de una tarjeta de crédito internacional sin anualidad, administrada desde una aplicación móvil, permitió conectar con segmentos históricamente desatendidos, particularmente jóvenes y personas con acceso limitado al sistema financiero. Hoy, Nubank suma más de 48 millones de clientes en la región y ha logrado consolidar operaciones tanto en México como en Colombia.

Su éxito demuestra que una expansión internacional depende, sobre todo, de comprender qué necesidades específicas existen en cada mercado y construir una propuesta de valor alineada con ellas, más allá de replicar un producto exitoso.

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Cuando escalar no es suficiente: los casos de iFood y Frubana

No todas las historias de expansión regional han seguido el mismo camino. iFood, uno de los principales jugadores brasileños del sector de entrega de alimentos, intentó competir en México mediante SinDelantal y posteriormente expandirse en Colombia. Sin embargo, la intensa competencia con plataformas como Rappi y Uber Eats, la pérdida de alianzas estratégicas y la presión por alcanzar rentabilidad durante el llamado “invierno de startups” terminaron provocando el cierre de SinDelantal en México en 2020 y de iFood en Colombia en 2022.

Algo similar ocurrió con Frubana. La startup colombiana, que buscaba digitalizar la cadena de suministro para restaurantes, anunció el cierre de sus operaciones en México, Colombia y Brasil entre 2024 y 2025, luego de concluir que sus objetivos de rentabilidad no podían alcanzarse bajo las condiciones de esos mercados.

Ambos casos muestran que el crecimiento regional no garantiza una transición exitosa hacia nuevos mercados. La capacidad de adaptación, las alianzas estratégicas y la construcción de un modelo rentable terminan siendo variables tan importantes como la innovación misma.

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El verdadero desafío del soft landing

Quizá el mayor cambio en el ecosistema emprendedor latinoamericano es que la conversación sobre internacionalización ya no gira únicamente alrededor del crecimiento. Durante años, expandirse rápidamente era casi un objetivo en sí mismo; hoy, después de un mercado más selectivo y de inversionistas mucho más disciplinados, la discusión parece haberse desplazado hacia la sostenibilidad.

En ese contexto, México se ha convertido en mucho más que un destino para abrir operaciones. Se ha transformado en un mercado que obliga a las empresas a demostrar que sus modelos de negocio son capaces de adaptarse, competir y generar valor de manera consistente. En otras palabras, el país ha dejado de ser únicamente una puerta de entrada para convertirse en una prueba de resistencia.

Quizá por eso el verdadero soft landing nunca ha consistido únicamente en abrir una oficina o lanzar un producto. Consiste en demostrar que una empresa puede interpretar un mercado distinto sin perder su esencia, construir relaciones de largo plazo y evolucionar junto con sus clientes. Al final, las compañías que logran consolidarse en México suelen ser aquellas que entienden que internacionalizar un negocio implica volver a aprender, más allá del capital o el reconocimiento con que lleguen. Porque cruzar una frontera es relativamente sencillo; lo verdaderamente difícil es conseguir que un nuevo mercado te adopte como propio.

Conclusiones Clave

  • Más que una puerta de entrada, México se ha convertido en una prueba de resistencia que obliga a las startups de la región a demostrar que sus modelos de negocio pueden adaptarse, competir y generar valor de forma consistente.
  • Casos como Nubank, iFood y Frubana revelan qué es lo que hace falta para triunfar en este mercado.

Hace apenas unos años, muchas startups latinoamericanas elegían México porque representaba el mercado de habla hispana más grande de la región. Hoy la razón parece ser distinta: llegan porque México se ha convertido en el lugar donde realmente se pone a prueba si un modelo de negocio puede escalar. Más que una siguiente etapa de crecimiento, el país se ha transformado en un filtro natural para distinguir qué empresas están listas para competir a nivel regional y cuáles todavía necesitan madurar.

El soft landing de empresas latinoamericanas en México se ha convertido en una de las estrategias de expansión más atractivas de la región, aunque también representa un proceso lleno de desafíos.

México, con una economía dinámica y un ecosistema de innovación cada vez más sofisticado, se ha consolidado como el destino predilecto para las compañías que buscan crecer. Pero ¿es realmente un aterrizaje suave o un mercado que exige mucho más de lo que aparenta? La respuesta, como suele ocurrir en los negocios, depende menos del tamaño del mercado y más de la capacidad de adaptación de cada empresa.

Relacionado: Transformación digital: el nuevo motor de competitividad empresarial en América Latina

México, un imán para la inversión y la innovación

México representa el segundo mercado más grande de América Latina y, además, se ha consolidado como uno de los principales receptores de inversión de la región. La combinación de un mercado de más de 130 millones de habitantes, su cercanía con Estados Unidos, la relocalización de cadenas productivas impulsada por el nearshoring y una economía cada vez más digitalizada ha convertido al país en una plataforma natural para empresas latinoamericanas que buscan internacionalizarse.

Esta tendencia ya no se limita al ecosistema fintech. Empresas de logística, software, comercio electrónico, salud digital y proptech han encontrado en México un mercado con suficiente escala para validar modelos de negocio antes de dar el siguiente paso hacia Norteamérica. En muchos sentidos, establecer operaciones en México se ha convertido en una prueba de madurez para startups que aspiran a competir a nivel regional.

Los datos respaldan esta percepción. En 2024, México alcanzó un récord histórico de $36,872 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), según la Secretaría de Economía, una cifra que refleja la confianza que inversionistas y empresas mantienen en el país.

El ecosistema fintech, en particular, es uno de los mejores ejemplos de esta evolución. Lo más revelador es que, aunque el crecimiento en el número de nuevas empresas extranjeras se ha estabilizado, los ingresos de estas fintech aumentaron un 31% durante 2024, priorizando la rentabilidad sobre la expansión acelerada. Más que una desaceleración, esta evolución refleja un mercado que comienza a privilegiar modelos de negocio sostenibles.

La inversión acompaña esta tendencia. El sector fintech mexicano captó $865 millones de dólares en 2024, equivalentes al 74% de todo el capital de riesgo desplegado en el país. Además, México ha reducido la distancia con Brasil, capturando hoy el 60% del capital de riesgo que atrae el mayor mercado de la región, cuando en 2020 esa proporción apenas alcanzaba el 34%.

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Las particularidades del mercado mexicano: más allá de los indicadores

Sin embargo, los indicadores cuentan solo una parte de la historia. Lo que convierte a México en un mercado atractivo es, al mismo tiempo, lo que lo vuelve complejo. No basta con trasladar un modelo de negocio exitoso; es necesario adaptarlo a un contexto regulatorio, comercial y cultural con dinámicas propias.

Uno de los mayores diferenciadores continúa siendo la inclusión financiera. Actualmente, el 75% de las fintech en México utiliza inteligencia artificial (IA) para atender a poblaciones tradicionalmente no bancarizadas, lo que demuestra que todavía existen importantes oportunidades de crecimiento. Del mismo modo, el 75% de estas empresas mantiene algún tipo de colaboración con instituciones financieras tradicionales, posicionando a México como uno de los mercados donde la cooperación entre incumbentes y nuevos jugadores ha avanzado con mayor rapidez.

Al mismo tiempo, persisten desafíos importantes. Los tiempos regulatorios, la evolución del marco de open finance, la competencia con actores ya consolidados y la necesidad de construir relaciones de confianza continúan siendo factores que requieren una estrategia cuidadosamente diseñada. En México, el consumidor suele valorar la cercanía, la reputación y el servicio tanto como la innovación. Es un mercado que premia la ejecución consistente mucho más que las grandes promesas.

Relacionado: Open finance, ¿está Latinoamérica preparada para la integración de la banca?

Nubank: adaptar el modelo antes que replicarlo

Nubank, el neobanco brasileño, representa uno de los casos más sólidos de expansión regional. Su estrategia consistió en identificar un problema ampliamente compartido por millones de consumidores mexicanos, la burocracia y las altas comisiones de la banca tradicional, para ofrecer una alternativa completamente digital, sencilla y accesible.

El lanzamiento de una tarjeta de crédito internacional sin anualidad, administrada desde una aplicación móvil, permitió conectar con segmentos históricamente desatendidos, particularmente jóvenes y personas con acceso limitado al sistema financiero. Hoy, Nubank suma más de 48 millones de clientes en la región y ha logrado consolidar operaciones tanto en México como en Colombia.

Su éxito demuestra que una expansión internacional depende, sobre todo, de comprender qué necesidades específicas existen en cada mercado y construir una propuesta de valor alineada con ellas, más allá de replicar un producto exitoso.

Relacionado: Agentic Payments, cuando la IA empieza a decidir por tu negocio

Cuando escalar no es suficiente: los casos de iFood y Frubana

No todas las historias de expansión regional han seguido el mismo camino. iFood, uno de los principales jugadores brasileños del sector de entrega de alimentos, intentó competir en México mediante SinDelantal y posteriormente expandirse en Colombia. Sin embargo, la intensa competencia con plataformas como Rappi y Uber Eats, la pérdida de alianzas estratégicas y la presión por alcanzar rentabilidad durante el llamado “invierno de startups” terminaron provocando el cierre de SinDelantal en México en 2020 y de iFood en Colombia en 2022.

Algo similar ocurrió con Frubana. La startup colombiana, que buscaba digitalizar la cadena de suministro para restaurantes, anunció el cierre de sus operaciones en México, Colombia y Brasil entre 2024 y 2025, luego de concluir que sus objetivos de rentabilidad no podían alcanzarse bajo las condiciones de esos mercados.

Ambos casos muestran que el crecimiento regional no garantiza una transición exitosa hacia nuevos mercados. La capacidad de adaptación, las alianzas estratégicas y la construcción de un modelo rentable terminan siendo variables tan importantes como la innovación misma.

Relacionado: Latinoamérica no será el próximo Silicon Valley, será el laboratorio global de IA aplicada

El verdadero desafío del soft landing

Quizá el mayor cambio en el ecosistema emprendedor latinoamericano es que la conversación sobre internacionalización ya no gira únicamente alrededor del crecimiento. Durante años, expandirse rápidamente era casi un objetivo en sí mismo; hoy, después de un mercado más selectivo y de inversionistas mucho más disciplinados, la discusión parece haberse desplazado hacia la sostenibilidad.

En ese contexto, México se ha convertido en mucho más que un destino para abrir operaciones. Se ha transformado en un mercado que obliga a las empresas a demostrar que sus modelos de negocio son capaces de adaptarse, competir y generar valor de manera consistente. En otras palabras, el país ha dejado de ser únicamente una puerta de entrada para convertirse en una prueba de resistencia.

Quizá por eso el verdadero soft landing nunca ha consistido únicamente en abrir una oficina o lanzar un producto. Consiste en demostrar que una empresa puede interpretar un mercado distinto sin perder su esencia, construir relaciones de largo plazo y evolucionar junto con sus clientes. Al final, las compañías que logran consolidarse en México suelen ser aquellas que entienden que internacionalizar un negocio implica volver a aprender, más allá del capital o el reconocimiento con que lleguen. Porque cruzar una frontera es relativamente sencillo; lo verdaderamente difícil es conseguir que un nuevo mercado te adopte como propio.

Dirección de comunicacion y estrategias en Activos Exitosos.

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