‘Magnifica Humanitas’: la encíclica papal que sirve como contrapeso al discurso en torno a la IA

El documento publicado por el papa León XIV la semana pasada nos recuerda de los riesgos de la tecnología y pone énfasis en la importancia de preservar lo humano.

Por Eduardo Scheffler Zawadzki | May 26, 2026
ALBERTO PIZZOLI | Getty Images

Conclusiones Clave

  • La encíclica “Magnifica Humanitas” es la respuesta de la Iglesia católica al discurso tecnológico dominante.

Desde noviembre de 2022, cuando apareció ChatGPT, la atención del mundo entero se ha centrado en el uso, desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial (IA).

La tecnología se yergue sobre nosotros como un antiguo dios suscitando al mismo tiempo admiración y miedo.

Hay voces que la adulan; otras advierten en torno a sus peligros y consecuencias. Y mientras los académicos, analistas y empresarios teorizan en torno a ella, el uso de la tecnología parece abarcarlo todo.

Ahora una nueva voz se levanta para dejar clara la postura de la iglesia católica alrededor de la IA: la del Papa León XIV.

El pontífice ha publicado su primera encíclica, Magnifica Humanitas (algo así como “la grandeza de lo humano”), en la que aborda el tema de “la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”.

En el documento de cerca de 40,000 palabras (en español) el papa describe a la inteligencia artificial como una “nueva Torre de Babel”y habla de los riesgos que la era actual representa y de la posibilidad de que ante el surgimiento de la tecnología la humanidad corra el riesgo de “perder su rostro”.

Las palabras del pontífice muestran su deseo de proteger la dignidad humana en un momento en el que la tecnología amenaza con reemplazar a las personas en cientos de empleos y funciones sociales.

León XIV presentó la encíclica pasada junto con Christopher Olah, uno de los fundadores de Anthropic, empresa desarrolladora de Claude.

Relacionado: Tribunal en China pone un límite a la IA: la automatización no justifica despedir empleados

¿Qué dice Magnifica Humanitas?

La encíclica papal reconoce el valor que la herramienta tiene, aunque advierte que “quienes controlan las plataformas digitales y los medios de comunicación tienen una notable capacidad para influir en el imaginario colectivo y presentar como deseable una determinada visión de la realidad”.

El documento pone especial énfasis en conceptos como la “pérdida de la memoria histórica”, las “narrativas sesgadas”, la “desinformación” (que no surge de la IA, pero que encuentra en ella un “potente multiplicador”) y la comunicación como “creación de cultura”.

Entre otras cosas, León XIV pide prestar atención a:

  • La protección y reentrenamiento de los trabajadores cuyos empleos están amenazados
  • El desarrollo de modelos educativos que ayuden a los estudiantes a desarrollar el pensamiento crítico y a aplicarlo sobre el desarrollo de la tecnología.
  • La regulación gubernamental de las empresas privadas que impulsan el desarrollo de la IA.
  • Medidas que protejan a los niños de contenido violento, hipersexualizado o falso como el que ya es capaz de generar la IA generativa.
  • Mecanismos para que sean los seres humanos, y no la IA, los responsables en torno a las decisiones sobre el uso de las armas.

Una contrapeso a los intereses empresariales

La encíclica Magnifica Humanitas se publica en un momento en donde el discurso en torno a la inteligencia artificial se centra en su crecimiento y desempeño económico, así como en el actuar y declaraciones de ejecutivos como Sam Altman, Mark Zuckerberg, Elon Musk, Dario Amodei y Peter Thiel.

La voz de León XIV es un recordatorio de que hay otra parte en la historia de la IA. Que lejos de ser milagrosa, la democratización de su uso implica grandes riesgos que no pueden ni deben ser ignorados.

Y sobre todo muestra un deseo de ser partícipe de una conversación para servir de contrapeso o quizás como conciencia, una característica humana, por cierto, irreplicable para la IA.

Conclusiones Clave

  • La encíclica “Magnifica Humanitas” es la respuesta de la Iglesia católica al discurso tecnológico dominante.

Desde noviembre de 2022, cuando apareció ChatGPT, la atención del mundo entero se ha centrado en el uso, desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial (IA).

La tecnología se yergue sobre nosotros como un antiguo dios suscitando al mismo tiempo admiración y miedo.

Hay voces que la adulan; otras advierten en torno a sus peligros y consecuencias. Y mientras los académicos, analistas y empresarios teorizan en torno a ella, el uso de la tecnología parece abarcarlo todo.

Ahora una nueva voz se levanta para dejar clara la postura de la iglesia católica alrededor de la IA: la del Papa León XIV.

El pontífice ha publicado su primera encíclica, Magnifica Humanitas (algo así como “la grandeza de lo humano”), en la que aborda el tema de “la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”.

En el documento de cerca de 40,000 palabras (en español) el papa describe a la inteligencia artificial como una “nueva Torre de Babel”y habla de los riesgos que la era actual representa y de la posibilidad de que ante el surgimiento de la tecnología la humanidad corra el riesgo de “perder su rostro”.

Las palabras del pontífice muestran su deseo de proteger la dignidad humana en un momento en el que la tecnología amenaza con reemplazar a las personas en cientos de empleos y funciones sociales.

León XIV presentó la encíclica pasada junto con Christopher Olah, uno de los fundadores de Anthropic, empresa desarrolladora de Claude.

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¿Qué dice Magnifica Humanitas?

La encíclica papal reconoce el valor que la herramienta tiene, aunque advierte que “quienes controlan las plataformas digitales y los medios de comunicación tienen una notable capacidad para influir en el imaginario colectivo y presentar como deseable una determinada visión de la realidad”.

El documento pone especial énfasis en conceptos como la “pérdida de la memoria histórica”, las “narrativas sesgadas”, la “desinformación” (que no surge de la IA, pero que encuentra en ella un “potente multiplicador”) y la comunicación como “creación de cultura”.

Entre otras cosas, León XIV pide prestar atención a:

  • La protección y reentrenamiento de los trabajadores cuyos empleos están amenazados
  • El desarrollo de modelos educativos que ayuden a los estudiantes a desarrollar el pensamiento crítico y a aplicarlo sobre el desarrollo de la tecnología.
  • La regulación gubernamental de las empresas privadas que impulsan el desarrollo de la IA.
  • Medidas que protejan a los niños de contenido violento, hipersexualizado o falso como el que ya es capaz de generar la IA generativa.
  • Mecanismos para que sean los seres humanos, y no la IA, los responsables en torno a las decisiones sobre el uso de las armas.

Una contrapeso a los intereses empresariales

La encíclica Magnifica Humanitas se publica en un momento en donde el discurso en torno a la inteligencia artificial se centra en su crecimiento y desempeño económico, así como en el actuar y declaraciones de ejecutivos como Sam Altman, Mark Zuckerberg, Elon Musk, Dario Amodei y Peter Thiel.

La voz de León XIV es un recordatorio de que hay otra parte en la historia de la IA. Que lejos de ser milagrosa, la democratización de su uso implica grandes riesgos que no pueden ni deben ser ignorados.

Y sobre todo muestra un deseo de ser partícipe de una conversación para servir de contrapeso o quizás como conciencia, una característica humana, por cierto, irreplicable para la IA.

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