¿Se otorgarán derechos a los dispositivos de inteligencia artificial que sean conscientes en el futuro?

Eric Schwitzgebel y Henry Shevlin aseguraron que en el futuro será necesario dar derechos y tratar con dignidad a las máquinas que operen con inteligencia artificial.

Yuichiro Chino | Getty Images

La inteligencia artificial (IA) cada día nos sorprende más y avanza a pasos agigantados, es por ello que las empresas han comenzado a sustituir a sus trabajadores por máquinas, las cuales son capaces de hacer las mismas labores y con mayor eficiencia.

El experto en filosofía Eric Schwitzgebel y el investigador de inteligencia “no humana” Henry Shevlin han puesto atención especial en si los dispositivos de inteligencia artificial están en camino de generar conciencia o no.

Por medio de un artículo publicado en Los Angeles Times, ambos señalaron que la inteligencia artificial está en camino de generar conciencia, situación que podría causar problemas a las empresas y sus jefes.

Schwitzgebel y Shevlin indicaron que si lo anterior llega a suceder será necesario comenzar a pensar sobre cómo se debe tratar a los dispositivos equipados con la inteligencia artificial.

Algunas personas se podrán preguntar sobre cuál es el significado de esto, pues es simple: es sobre los derechos que podrían adquirir las máquinas y sobre la obligación de los operadores de tratarlos de manera ética y decente.

“Los propios sistemas de IA podrían comenzar a suplicar, o parecer suplicar, por un trato ético. Pueden exigir que no los apaguen, reformateen o eliminen; supliquen que se les permita hacer ciertas tareas en lugar de otras; insistan en los derechos, la libertad y los nuevos poderes; tal vez incluso esperen ser tratados como nuestros iguales”, mencionaron en el artículo.

De acuerdo con ellos, la alternativa “más segura” ante este escenario sería otorgar derechos a las máquinas conscientes.

“Imagínese si no pudiéramos actualizar o eliminar un algoritmo que arroja odio o vende mentiras porque a algunas personas les preocupa que el algoritmo sea consciente. O imagina si alguien deja morir a un humano para salvar a un ‘amigo’ de la IA. Si otorgamos derechos sustanciales a los sistemas de IA demasiado rápido, los costos humanos podrían ser enormes”, escribieron.

La inteligencia artificial (IA) cada día nos sorprende más y avanza a pasos agigantados, es por ello que las empresas han comenzado a sustituir a sus trabajadores por máquinas, las cuales son capaces de hacer las mismas labores y con mayor eficiencia.

El experto en filosofía Eric Schwitzgebel y el investigador de inteligencia “no humana” Henry Shevlin han puesto atención especial en si los dispositivos de inteligencia artificial están en camino de generar conciencia o no.

Por medio de un artículo publicado en Los Angeles Times, ambos señalaron que la inteligencia artificial está en camino de generar conciencia, situación que podría causar problemas a las empresas y sus jefes.

Schwitzgebel y Shevlin indicaron que si lo anterior llega a suceder será necesario comenzar a pensar sobre cómo se debe tratar a los dispositivos equipados con la inteligencia artificial.

Algunas personas se podrán preguntar sobre cuál es el significado de esto, pues es simple: es sobre los derechos que podrían adquirir las máquinas y sobre la obligación de los operadores de tratarlos de manera ética y decente.

“Los propios sistemas de IA podrían comenzar a suplicar, o parecer suplicar, por un trato ético. Pueden exigir que no los apaguen, reformateen o eliminen; supliquen que se les permita hacer ciertas tareas en lugar de otras; insistan en los derechos, la libertad y los nuevos poderes; tal vez incluso esperen ser tratados como nuestros iguales”, mencionaron en el artículo.

De acuerdo con ellos, la alternativa “más segura” ante este escenario sería otorgar derechos a las máquinas conscientes.

“Imagínese si no pudiéramos actualizar o eliminar un algoritmo que arroja odio o vende mentiras porque a algunas personas les preocupa que el algoritmo sea consciente. O imagina si alguien deja morir a un humano para salvar a un ‘amigo’ de la IA. Si otorgamos derechos sustanciales a los sistemas de IA demasiado rápido, los costos humanos podrían ser enormes”, escribieron.

Contenido Relacionado