Meta también elige la energía nuclear para el futuro de sus centros de datos
La explosión de la inteligencia artificial dispara el consumo energético y lleva a la tecnológica a apostar por energía nuclear para alimentar sus centros de datos del futuro.
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.
Conclusiones Clave
- El crecimiento de los modelos de lenguaje de gran escala ha disparado el consumo eléctrico de los centros de datos, empujando a empresas tecnológicas a buscar fuentes de energía constantes, escalables y libres de interrupciones.
- Ante las limitaciones de las energías renovables tradicionales, Meta apuesta por reactores nucleares existentes y por pequeños reactores modulares (SMR) como solución de largo plazo para sostener la infraestructura de IA.
Durante la última década, los centros de datos han sido uno de los grandes consumidores de electricidad a nivel global. Si bien esto ya representaba un desafío, el auge de la inteligencia artificial (IA) ha marcado un antes y un después en la demanda energética global.
Especialmente los modelos de lenguaje de gran escala (LLMs, por sus siglas en inglés) que requieren entrenamiento continuo y enormes volúmenes de cómputo han llevado esa demanda energética a un nuevo nivel en el que las energías renovables o con contratos tradicionales de la red no son suficientes.
Ante esto, las grandes tecnológicas empiezan a mirar hacia la energía nuclear, que durante años ha sido bastante polémica, pero que parece ser la opción preferida para satisfacer las demandas de la IA.
Con los sistemas actuales, los data centers de IA necesitan electricidad constante y disponible las 24 horas del día. Cada interrupción impacta en costos, rendimiento y escalabilidad, afectando no solo a empresas sino también a millones de usuarios.
Mientras diversas empresas como Google, Nvidia, entre otras, ya exploran esta posibilidad, Meta también se ha unido a esta tendencia.
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Meta y su apuesta nuclear para la era de la IA
La compañía de Mark Zuckerberg anunció recientemente una serie de acuerdos estratégicos para asegurar suministro nuclear a largo plazo para sus centros de datos en Estados Unidos. En concreto, Meta firmó tres acuerdos distintos que combinan reactores nucleares ya existentes con proyectos de nueva generación, según informó TechCrunch.
Por un lado, Meta cerró un contrato a 20 años con Vistra, una de las principales empresas energéticas del país, para comprar 2.1 gigavatios de capacidad nuclear proveniente de dos plantas ya operativas: Perry y Davis-Besse, en Ohio. Además, Vistra ampliará estas instalaciones y su planta de Beaver Valley, en Pensilvania, lo que añadirá 433 megavatios adicionales hacia comienzos de la década de 2030.
Esta energía, proveniente de reactores en funcionamiento, es actualmente una de las formas más baratas y estables de generación en la red eléctrica estadounidense.
Sin embargo, la disponibilidad de reactores existentes es limitada. Esto explica por qué Meta también decidió apostar fuerte por los pequeños reactores modulares (SMR por sus siglas en inglés), una tecnología aún emergente, pero con gran potencial de escalabilidad.
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Los acuerdos de la empresa para impulsar su IA
Para esta alternativa, Meta firmó acuerdos con Oklo y TerraPower, dos startups que desarrollan SMR y que representan enfoques distintos dentro de la misma visión, como producir energía nuclear más flexible, modular y, eventualmente, más barata gracias a la fabricación en serie.
Con Oklo, Meta acordó la compra de 1.2 gigavatios de energía, y la startup planea comenzar a inyectar electricidad a la red alrededor de 2030, utilizando su reactor Aurora Powerhouse, que genera 75 megavatios por unidad. Para cumplir el pedido de Meta, Oklo tendría que construir más de una docena de estos reactores, probablemente en el condado de Pike, Ohio. El desafío no es menor: aunque Oklo salió a bolsa en 2023 y ya tiene acuerdos relevantes, aún enfrenta obstáculos regulatorios con la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) para aprobar su diseño.
Por su parte, el acuerdo con TerraPower, compañía cofundada por Bill Gates, es aún más ambicioso. Su reactor utiliza sodio fundido como medio de transferencia de calor y se complementa con un sistema de almacenamiento térmico, capaz de entregar energía adicional cuando la demanda aumenta. Cada reactor produce 345 megavatios, y el sistema de almacenamiento puede aportar entre 100 y 500 megavatios extra durante más de cinco horas. Los dos primeros reactores destinados a Meta aportarían 690 megavatios, pero el acuerdo incluye derechos para adquirir hasta seis unidades adicionales, lo que elevaría la capacidad total a 2.8 gigavatios nucleares, más 1.2 gigavatios en almacenamiento energético. TerraPower espera comenzar a suministrar electricidad alrededor de 2032 y ya trabaja con GE Hitachi en su primera planta en Wyoming, al oeste de Estados Unidos.
Aunque se desconocen los términos financieros de estos acuerdos, estos movimientos de Meta confirman que la IA ya está redefiniendo la planificación energética de las grandes tecnológicas, todo esto mientras compiten por reclutar al mejor talento disponible y capturar la mayor cantidad de usuarios y clientes.
Conclusiones Clave
- El crecimiento de los modelos de lenguaje de gran escala ha disparado el consumo eléctrico de los centros de datos, empujando a empresas tecnológicas a buscar fuentes de energía constantes, escalables y libres de interrupciones.
- Ante las limitaciones de las energías renovables tradicionales, Meta apuesta por reactores nucleares existentes y por pequeños reactores modulares (SMR) como solución de largo plazo para sostener la infraestructura de IA.
Durante la última década, los centros de datos han sido uno de los grandes consumidores de electricidad a nivel global. Si bien esto ya representaba un desafío, el auge de la inteligencia artificial (IA) ha marcado un antes y un después en la demanda energética global.
Especialmente los modelos de lenguaje de gran escala (LLMs, por sus siglas en inglés) que requieren entrenamiento continuo y enormes volúmenes de cómputo han llevado esa demanda energética a un nuevo nivel en el que las energías renovables o con contratos tradicionales de la red no son suficientes.
Ante esto, las grandes tecnológicas empiezan a mirar hacia la energía nuclear, que durante años ha sido bastante polémica, pero que parece ser la opción preferida para satisfacer las demandas de la IA.
Con los sistemas actuales, los data centers de IA necesitan electricidad constante y disponible las 24 horas del día. Cada interrupción impacta en costos, rendimiento y escalabilidad, afectando no solo a empresas sino también a millones de usuarios.
Mientras diversas empresas como Google, Nvidia, entre otras, ya exploran esta posibilidad, Meta también se ha unido a esta tendencia.
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Meta y su apuesta nuclear para la era de la IA
La compañía de Mark Zuckerberg anunció recientemente una serie de acuerdos estratégicos para asegurar suministro nuclear a largo plazo para sus centros de datos en Estados Unidos. En concreto, Meta firmó tres acuerdos distintos que combinan reactores nucleares ya existentes con proyectos de nueva generación, según informó TechCrunch.
Por un lado, Meta cerró un contrato a 20 años con Vistra, una de las principales empresas energéticas del país, para comprar 2.1 gigavatios de capacidad nuclear proveniente de dos plantas ya operativas: Perry y Davis-Besse, en Ohio. Además, Vistra ampliará estas instalaciones y su planta de Beaver Valley, en Pensilvania, lo que añadirá 433 megavatios adicionales hacia comienzos de la década de 2030.
Esta energía, proveniente de reactores en funcionamiento, es actualmente una de las formas más baratas y estables de generación en la red eléctrica estadounidense.
Sin embargo, la disponibilidad de reactores existentes es limitada. Esto explica por qué Meta también decidió apostar fuerte por los pequeños reactores modulares (SMR por sus siglas en inglés), una tecnología aún emergente, pero con gran potencial de escalabilidad.
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Los acuerdos de la empresa para impulsar su IA
Para esta alternativa, Meta firmó acuerdos con Oklo y TerraPower, dos startups que desarrollan SMR y que representan enfoques distintos dentro de la misma visión, como producir energía nuclear más flexible, modular y, eventualmente, más barata gracias a la fabricación en serie.
Con Oklo, Meta acordó la compra de 1.2 gigavatios de energía, y la startup planea comenzar a inyectar electricidad a la red alrededor de 2030, utilizando su reactor Aurora Powerhouse, que genera 75 megavatios por unidad. Para cumplir el pedido de Meta, Oklo tendría que construir más de una docena de estos reactores, probablemente en el condado de Pike, Ohio. El desafío no es menor: aunque Oklo salió a bolsa en 2023 y ya tiene acuerdos relevantes, aún enfrenta obstáculos regulatorios con la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) para aprobar su diseño.
Por su parte, el acuerdo con TerraPower, compañía cofundada por Bill Gates, es aún más ambicioso. Su reactor utiliza sodio fundido como medio de transferencia de calor y se complementa con un sistema de almacenamiento térmico, capaz de entregar energía adicional cuando la demanda aumenta. Cada reactor produce 345 megavatios, y el sistema de almacenamiento puede aportar entre 100 y 500 megavatios extra durante más de cinco horas. Los dos primeros reactores destinados a Meta aportarían 690 megavatios, pero el acuerdo incluye derechos para adquirir hasta seis unidades adicionales, lo que elevaría la capacidad total a 2.8 gigavatios nucleares, más 1.2 gigavatios en almacenamiento energético. TerraPower espera comenzar a suministrar electricidad alrededor de 2032 y ya trabaja con GE Hitachi en su primera planta en Wyoming, al oeste de Estados Unidos.
Aunque se desconocen los términos financieros de estos acuerdos, estos movimientos de Meta confirman que la IA ya está redefiniendo la planificación energética de las grandes tecnológicas, todo esto mientras compiten por reclutar al mejor talento disponible y capturar la mayor cantidad de usuarios y clientes.