Sam Altman advirtió que la IA podría provocar un “apocalipsis laboral”. Ahora dice estar “encantado de haberse equivocado”

El CEO de OpenAI esperaba que la IA eliminara los puestos de nivel inicial, pero admite que subestimó el “factor humano” del empleo.

Por Jonathan Small | May 27, 2026
Anna Moneymaker | Getty Images

Fueron unas respuestas automáticas en Slack y el correo electrónico las que convencieron a Sam Altman de que estaba equivocado en torno al apocalipsis laboral de nivel inicial que la inteligencia artificial (IA) supuestamente provocaría.

Según Reuters, el CEO de OpenAI declaró el martes que la IA no ha eliminado los empleos de cuello blanco tan rápido como imaginaba. Hablando de forma virtual en una conferencia del Commonwealth Bank of Australia en Sídney, señaló que para estas alturas esperaba que muchos más puestos hubieran desaparecido. “Estoy encantado de haberme equivocado”, afirmó.

Lo que cambió su perspectiva fue algo sorprendentemente personal: Altman había estado usando IA para responder sus mensajes de Slack y correo electrónico, llegando incluso a configurarla para que respondiera en su nombre.

El experimento resultó contraproducente cuando se dio cuenta de cuánto valoraba la interacción humana genuina. Ese “factor humano” del trabajo, concluyó, no puede delegarse fácilmente a las máquinas.

Su nueva visión llega mientras OpenAI se prepara para presentar de forma confidencial una solicitud para salir a bolsa (IPO) en Estados Unidos que podría valuar a la empresa en un billón de dólares.

Fueron unas respuestas automáticas en Slack y el correo electrónico las que convencieron a Sam Altman de que estaba equivocado en torno al apocalipsis laboral de nivel inicial que la inteligencia artificial (IA) supuestamente provocaría.

Según Reuters, el CEO de OpenAI declaró el martes que la IA no ha eliminado los empleos de cuello blanco tan rápido como imaginaba. Hablando de forma virtual en una conferencia del Commonwealth Bank of Australia en Sídney, señaló que para estas alturas esperaba que muchos más puestos hubieran desaparecido. “Estoy encantado de haberme equivocado”, afirmó.

Lo que cambió su perspectiva fue algo sorprendentemente personal: Altman había estado usando IA para responder sus mensajes de Slack y correo electrónico, llegando incluso a configurarla para que respondiera en su nombre.

El experimento resultó contraproducente cuando se dio cuenta de cuánto valoraba la interacción humana genuina. Ese “factor humano” del trabajo, concluyó, no puede delegarse fácilmente a las máquinas.

Su nueva visión llega mientras OpenAI se prepara para presentar de forma confidencial una solicitud para salir a bolsa (IPO) en Estados Unidos que podría valuar a la empresa en un billón de dólares.

Jonathan Small Founder, Strike Fire Productions

Entrepreneur Staff
Jonathan Small is a bestselling author, journalist, producer, and podcast host. For 25 years, he... Read more

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