La mayoría de los emprendedores está usando mal la IA. Aquí tienes una solución en 3 sencillos pasos

Muchos emprendedores creen que tienen un problema con la inteligencia artificial, pero el verdadero problema está en cómo formulan sus solicitudes — y corregirlo puede ahorrar horas de frustración.

Por Jason Barnard | Mar 13, 2026
gorodenkoff | Getty Images

Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Conclusiones Clave

  • Muchos emprendedores pierden tiempo yendo y viniendo con la IA porque se saltan el proceso de reflexión y preparación que debería ocurrir antes de escribir un “prompt”.
  • Un enfoque de tres sencillos pasos puede mejorar drásticamente los resultados de la IA y eliminar gran parte del ensayo y error que experimentan la mayoría de los usuarios.

La mayoría de los emprendedores usa la inteligencia artificial (IA) de la misma manera: escriben una solicitud vaga, reciben una respuesta genérica y luego pasan 20 minutos yendo y viniendo hasta que aparece algo utilizable.

Es el equivalente a contratar a un constructor y decirle: “Constrúyeme algo bonito”.

El problema no es la IA. Es la forma en que estamos preguntando. Después de ver cómo decenas de empresas implementan herramientas de IA, he notado un patrón: las que obtienen resultados reales siguen tres pasos simples.

Relacionado: Es posible que la estrategia de IA de tu empresa esté equivocada. Así puedes corregirla

Paso 1: Aclara qué es lo que realmente quieres

Antes de escribir cualquier cosa, responde tres preguntas.

1. ¿Cuál es el entregable?

No “un plan de marketing”, sino “un calendario de contenidos de 90 días con temas semanales, asignación de plataformas y horarios de publicación”.

2. ¿Cómo se vería un buen resultado?

Si el resultado fuera perfecto, ¿qué incluiría? ¿Qué extensión tendría? ¿En qué formato? ¿Qué secciones?

3. ¿Qué cosas ya están decididas?

Aquí es donde los emprendedores pierden más tiempo. Le piden a la IA que tome decisiones que ya deberían estar tomadas, y luego rechazan los resultados porque “eso no era lo que quería decir”.

Un ejemplo real: una consultora quería mejorar cómo aparecía en las búsquedas de IA. Cuando las personas preguntaban a herramientas como ChatGPT o Perplexity sobre expertos en su campo, ella no aparecía mencionada.

Su primer prompt era vago: “Ayúdame a que los asistentes de IA me mencionen”. El resultado fue un consejo genérico sobre SEO y redes sociales.

Después de aclarar su objetivo, lo intentó de nuevo:

“Crea un plan de seis meses para consolidar mi presencia como entidad de modo que los sistemas de IA me reconozcan como una autoridad en sostenibilidad de la cadena de suministro. Necesito aparecer cuando alguien pregunte: ‘¿Quiénes son los principales consultores en cadena de suministro sostenible?’. Entregable: acciones mes a mes que cubran la página principal de entidad de mi sitio web, menciones en terceros que debería buscar y contenidos que construyan autoridad temática. Formato: calendario accionable con plataformas específicas y tipos de contenido.”

La segunda versión funcionó porque primero hizo el trabajo de reflexión.

El principio: la inteligencia artificial ejecuta bien, pero decide mal. Toma las decisiones antes de empezar a escribir.

Relacionado: ¿Usas ChatGPT para marketing? Este cambio lo convierte en una herramienta mucho más poderosa

Paso 2: Limpia tu información

Una entrada desordenada produce una salida desordenada. Siempre. Limpiar tu información implica tres cosas.

Estructúrala

No pegues un bloque enorme de texto. Divide la información en categorías. Tus credenciales van en una sección. Tu audiencia en otra. Tu posicionamiento en otra más. La IA no puede organizar tus prioridades por ti.

Hazla específica

“Soy consultor de negocios” le dice muy poco a la IA. Pero esto sí:

“Consultor en sostenibilidad de la cadena de suministro con 15 años de experiencia trabajando con fabricantes Fortune 500. Conocido por reducir la huella de carbono en logística mientras disminuye costos”.

La especificidad le da a la IA algo con qué trabajar.

Elimina las contradicciones

Tu marca no puede ser al mismo tiempo “un líder consolidado de la industria” y “una voz fresca y nueva”. No puedes ser “exclusivo” y “accesible”.

La IA te toma literalmente. Las contradicciones generan resultados confusos. Alguna vez un amigo le dio a la IA una biografía que lo describía tanto como “un fundador visionario que está revolucionando la industria” como “una mano firme con décadas de experiencia tradicional”.

Los resultados fueron extraños: un párrafo innovador y el siguiente conservador. El problema no era la IA. Su posicionamiento no estaba claro.

El principio: dedica 10 minutos a organizar tu información de entrada y te ahorrarás 30 minutos corrigiendo la salida.

Relacionado: La IA definirá tu marca si tú no lo haces — Así puedes tomar el control

Paso 3: Separa el material de referencia de las instrucciones

Este es el paso que la mayoría de las personas pasa por alto — y donde se producen las mayores mejoras.

Cada prompt de IA contiene dos tipos de información.

Material de referencia

Datos que la IA necesita conocer: tu trayectoria, credenciales, detalles de tu empresa y diferenciadores.

Esto es el qué.

Instrucciones

El proceso que la IA debe seguir: el formato, la estructura, el tono y la lógica que deseas.

Esto es el cómo.

La mayoría de las personas mezcla todo esto en un prompt gigantesco. A veces funciona… hasta que deja de hacerlo.

El fundador de una empresa SaaS con quien trabajé lo aprendió a la mala mientras intentaba crear contenido que ayudara a que su producto apareciera en recomendaciones de IA.

Su prompt se veía así:

“Escribe contenido para mi software de gestión de proyectos. Nos llamamos TaskFlow, fundado en 2019 en Austin. Nos enfocamos en agencias creativas. Nuestro diferenciador es la gestión visual del flujo de trabajo; nos integramos con Adobe Creative Cloud y Figma, el precio comienza en $29 dólares por usuario, los competidores son Monday.com y Asana, pero nosotros somos más visuales. Hazlo de unas 800 palabras”.

En su lugar, dividimos el prompt en dos secciones.

Material de referencia

Empresa: TaskFlow (SaaS de gestión de proyectos).
Fundación: 2019, Austin, Texas.
Mercado objetivo: Agencias creativas y equipos de diseño.
Diferenciador clave: Gestión visual del flujo de trabajo.
Integraciones: Adobe Creative Cloud, Figma.
Precio: Desde $29 dólares por usuario/mes.
Contexto competitivo: Alternativa a Monday.com y Asana para equipos que priorizan lo visual.

Instrucciones

Objetivo: Posicionar a TaskFlow como la herramienta ideal de gestión de proyectos para equipos creativos.
Formato: Artículo de 800 palabras.
Tono: Autoritativo, pero no comercial.
Debe incluir: Casos de uso para flujos de trabajo creativos.

Estructura: Problema, enfoque de solución, ejemplos concretos y posicionamiento claro.

Es la misma información. Pero ahora, cuando el resultado no es el correcto —algo que suele pasar la primera vez— sabes exactamente qué debes ajustar.

El principio: cuando puedes actualizar una parte sin afectar la otra, tus prompts se vuelven escalables.

Relacionado: IA generativa para emprendedores: ¿automatización real o procrastinación con esteroides?

Por qué esto es importante para los emprendedores

Para una sola publicación en LinkedIn, los prompts desordenados son manejables. Pero cuando produces contenido para múltiples plataformas —o intentas moldear la forma en que los motores de búsqueda y los asistentes de IA entienden tu marca— la consistencia importa.

Las entradas desordenadas crean una presencia digital desordenada. Las entradas estructuradas generan resultados claros que se acumulan con el tiempo.

En mi experiencia:

  • Cada hora invertida en una buen configuración ahorra varias horas de correcciones.
  • Cada contradicción eliminada evita decenas de resultados confusos.
  • Cada instrucción clara elimina otra ronda de “No, eso no era lo que quería decir”.

Qué hacer el lunes por la mañana

Elige una tarea de IA que uses con frecuencia: creación de contenido, redacción de correos o planificación estratégica.

Luego audítala con estas tres preguntas:

  • ¿Definí claramente el resultado que quería (formato, extensión, tono y estructura)?
  • ¿La información que di estaba estructurada o era solo un bloque de texto?
  • ¿Separé lo que la IA debe saber de lo que debe hacer?

Después reconstruye el prompt correctamente.

  • Escribe exactamente cómo debería verse el resultado.
  • Estructura tu información.
  • Separa el material de referencia de las instrucciones.

Vuelve a ejecutarlo y compara los resultados.

En mi experiencia, un primer prompt bien estructurado suele producir mejores resultados que la décima revisión de uno desordenado.

Es la misma IA, pero con una mejor solicitud. Aclara lo que quieres. Limpia lo que proporcionas. Organiza cómo lo solicitas. Tres pasos simples que separan a una IA que funciona de una IA que te hace perder tiempo.

Conclusiones Clave

  • Muchos emprendedores pierden tiempo yendo y viniendo con la IA porque se saltan el proceso de reflexión y preparación que debería ocurrir antes de escribir un “prompt”.
  • Un enfoque de tres sencillos pasos puede mejorar drásticamente los resultados de la IA y eliminar gran parte del ensayo y error que experimentan la mayoría de los usuarios.

La mayoría de los emprendedores usa la inteligencia artificial (IA) de la misma manera: escriben una solicitud vaga, reciben una respuesta genérica y luego pasan 20 minutos yendo y viniendo hasta que aparece algo utilizable.

Es el equivalente a contratar a un constructor y decirle: “Constrúyeme algo bonito”.

El problema no es la IA. Es la forma en que estamos preguntando. Después de ver cómo decenas de empresas implementan herramientas de IA, he notado un patrón: las que obtienen resultados reales siguen tres pasos simples.

Relacionado: Es posible que la estrategia de IA de tu empresa esté equivocada. Así puedes corregirla

Paso 1: Aclara qué es lo que realmente quieres

Antes de escribir cualquier cosa, responde tres preguntas.

1. ¿Cuál es el entregable?

No “un plan de marketing”, sino “un calendario de contenidos de 90 días con temas semanales, asignación de plataformas y horarios de publicación”.

2. ¿Cómo se vería un buen resultado?

Si el resultado fuera perfecto, ¿qué incluiría? ¿Qué extensión tendría? ¿En qué formato? ¿Qué secciones?

3. ¿Qué cosas ya están decididas?

Aquí es donde los emprendedores pierden más tiempo. Le piden a la IA que tome decisiones que ya deberían estar tomadas, y luego rechazan los resultados porque “eso no era lo que quería decir”.

Un ejemplo real: una consultora quería mejorar cómo aparecía en las búsquedas de IA. Cuando las personas preguntaban a herramientas como ChatGPT o Perplexity sobre expertos en su campo, ella no aparecía mencionada.

Su primer prompt era vago: “Ayúdame a que los asistentes de IA me mencionen”. El resultado fue un consejo genérico sobre SEO y redes sociales.

Después de aclarar su objetivo, lo intentó de nuevo:

“Crea un plan de seis meses para consolidar mi presencia como entidad de modo que los sistemas de IA me reconozcan como una autoridad en sostenibilidad de la cadena de suministro. Necesito aparecer cuando alguien pregunte: ‘¿Quiénes son los principales consultores en cadena de suministro sostenible?’. Entregable: acciones mes a mes que cubran la página principal de entidad de mi sitio web, menciones en terceros que debería buscar y contenidos que construyan autoridad temática. Formato: calendario accionable con plataformas específicas y tipos de contenido.”

La segunda versión funcionó porque primero hizo el trabajo de reflexión.

El principio: la inteligencia artificial ejecuta bien, pero decide mal. Toma las decisiones antes de empezar a escribir.

Relacionado: ¿Usas ChatGPT para marketing? Este cambio lo convierte en una herramienta mucho más poderosa

Paso 2: Limpia tu información

Una entrada desordenada produce una salida desordenada. Siempre. Limpiar tu información implica tres cosas.

Estructúrala

No pegues un bloque enorme de texto. Divide la información en categorías. Tus credenciales van en una sección. Tu audiencia en otra. Tu posicionamiento en otra más. La IA no puede organizar tus prioridades por ti.

Hazla específica

“Soy consultor de negocios” le dice muy poco a la IA. Pero esto sí:

“Consultor en sostenibilidad de la cadena de suministro con 15 años de experiencia trabajando con fabricantes Fortune 500. Conocido por reducir la huella de carbono en logística mientras disminuye costos”.

La especificidad le da a la IA algo con qué trabajar.

Elimina las contradicciones

Tu marca no puede ser al mismo tiempo “un líder consolidado de la industria” y “una voz fresca y nueva”. No puedes ser “exclusivo” y “accesible”.

La IA te toma literalmente. Las contradicciones generan resultados confusos. Alguna vez un amigo le dio a la IA una biografía que lo describía tanto como “un fundador visionario que está revolucionando la industria” como “una mano firme con décadas de experiencia tradicional”.

Los resultados fueron extraños: un párrafo innovador y el siguiente conservador. El problema no era la IA. Su posicionamiento no estaba claro.

El principio: dedica 10 minutos a organizar tu información de entrada y te ahorrarás 30 minutos corrigiendo la salida.

Relacionado: La IA definirá tu marca si tú no lo haces — Así puedes tomar el control

Paso 3: Separa el material de referencia de las instrucciones

Este es el paso que la mayoría de las personas pasa por alto — y donde se producen las mayores mejoras.

Cada prompt de IA contiene dos tipos de información.

Material de referencia

Datos que la IA necesita conocer: tu trayectoria, credenciales, detalles de tu empresa y diferenciadores.

Esto es el qué.

Instrucciones

El proceso que la IA debe seguir: el formato, la estructura, el tono y la lógica que deseas.

Esto es el cómo.

La mayoría de las personas mezcla todo esto en un prompt gigantesco. A veces funciona… hasta que deja de hacerlo.

El fundador de una empresa SaaS con quien trabajé lo aprendió a la mala mientras intentaba crear contenido que ayudara a que su producto apareciera en recomendaciones de IA.

Su prompt se veía así:

“Escribe contenido para mi software de gestión de proyectos. Nos llamamos TaskFlow, fundado en 2019 en Austin. Nos enfocamos en agencias creativas. Nuestro diferenciador es la gestión visual del flujo de trabajo; nos integramos con Adobe Creative Cloud y Figma, el precio comienza en $29 dólares por usuario, los competidores son Monday.com y Asana, pero nosotros somos más visuales. Hazlo de unas 800 palabras”.

En su lugar, dividimos el prompt en dos secciones.

Material de referencia

Empresa: TaskFlow (SaaS de gestión de proyectos).
Fundación: 2019, Austin, Texas.
Mercado objetivo: Agencias creativas y equipos de diseño.
Diferenciador clave: Gestión visual del flujo de trabajo.
Integraciones: Adobe Creative Cloud, Figma.
Precio: Desde $29 dólares por usuario/mes.
Contexto competitivo: Alternativa a Monday.com y Asana para equipos que priorizan lo visual.

Instrucciones

Objetivo: Posicionar a TaskFlow como la herramienta ideal de gestión de proyectos para equipos creativos.
Formato: Artículo de 800 palabras.
Tono: Autoritativo, pero no comercial.
Debe incluir: Casos de uso para flujos de trabajo creativos.

Estructura: Problema, enfoque de solución, ejemplos concretos y posicionamiento claro.

Es la misma información. Pero ahora, cuando el resultado no es el correcto —algo que suele pasar la primera vez— sabes exactamente qué debes ajustar.

El principio: cuando puedes actualizar una parte sin afectar la otra, tus prompts se vuelven escalables.

Relacionado: IA generativa para emprendedores: ¿automatización real o procrastinación con esteroides?

Por qué esto es importante para los emprendedores

Para una sola publicación en LinkedIn, los prompts desordenados son manejables. Pero cuando produces contenido para múltiples plataformas —o intentas moldear la forma en que los motores de búsqueda y los asistentes de IA entienden tu marca— la consistencia importa.

Las entradas desordenadas crean una presencia digital desordenada. Las entradas estructuradas generan resultados claros que se acumulan con el tiempo.

En mi experiencia:

  • Cada hora invertida en una buen configuración ahorra varias horas de correcciones.
  • Cada contradicción eliminada evita decenas de resultados confusos.
  • Cada instrucción clara elimina otra ronda de “No, eso no era lo que quería decir”.

Qué hacer el lunes por la mañana

Elige una tarea de IA que uses con frecuencia: creación de contenido, redacción de correos o planificación estratégica.

Luego audítala con estas tres preguntas:

  • ¿Definí claramente el resultado que quería (formato, extensión, tono y estructura)?
  • ¿La información que di estaba estructurada o era solo un bloque de texto?
  • ¿Separé lo que la IA debe saber de lo que debe hacer?

Después reconstruye el prompt correctamente.

  • Escribe exactamente cómo debería verse el resultado.
  • Estructura tu información.
  • Separa el material de referencia de las instrucciones.

Vuelve a ejecutarlo y compara los resultados.

En mi experiencia, un primer prompt bien estructurado suele producir mejores resultados que la décima revisión de uno desordenado.

Es la misma IA, pero con una mejor solicitud. Aclara lo que quieres. Limpia lo que proporcionas. Organiza cómo lo solicitas. Tres pasos simples que separan a una IA que funciona de una IA que te hace perder tiempo.

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