Si dejas de hacer una de estas tres cosas, tu negocio nunca crecerá

Concéntrate en estas tres áreas para llevar tu empresa al siguiente nivel.

Por Cynthia Kay | Ene 16, 2026
Boris SV | Getty Images

Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Conclusiones Clave

  • Construir un equipo sólido y aprender a delegar resulta fundamental para evitar el agotamiento y permitir que los dueños de un negocio se concentren en el crecimiento.
  • Desarrollar habilidades de liderazgo es clave para el éxito empresarial; implica tener una visión clara, comunicación efectiva y un desarrollo personal continuo.
  • Establecer conexiones personales con los clientes mediante interacciones cara a cara puede derivar en relaciones más sólidas y en nuevas oportunidades de negocio.

La sabiduría tradicional dice que, para tener éxito y crecer, es necesario mantenerse al día con la tecnología más reciente, aprovechar el poder de la inteligencia artificial (IA) e innovar constantemente. Tal vez. Pero todavía más importantes que todo eso son las habilidades blandas que te diferencian a ti y a tu empresa. De hecho, para llevar tu negocio al siguiente nivel, necesitas enfocarte en tres aspectos clave.

1. Construir un equipo de apoyo

Uno de los mayores problemas en el entorno laboral es el agotamiento. No solo afecta a los empleados; los dueños de negocio también lo padecen. Al principio, haces de todo porque simplemente no tienes el dinero para contratar o el tiempo para capacitar. Estás en “modo Superman”. Hay valor en asumir cada tarea y estar involucrado en la primera línea: te ayuda a entender qué sistemas operativos son necesarios y a identificar las áreas que requieren atención o que pueden convertirse en cuellos de botella. Además, te brinda conocimiento de primera mano para servir mejor a tus clientes. Pero con el tiempo, es necesario construir un equipo más grande y delegar.

Muchos empresarios no han definido con claridad qué deberían y qué no deberían estar haciendo, y ese es un paso clave para saber a quién contratar y qué habilidades son críticas para la operación. Sin esa claridad, es imposible concentrarse en construir un negocio próspero.

Incluso cuando un dueño logra formar un equipo, muchas veces le resulta difícil delegar. Lo admito: a mí también me cuesta. ¿Por qué? Porque creemos que podemos hacer cualquier tarea mejor y más rápido que los demás. A veces es cierto. A veces no. Pero el punto es que no puedes hacerlo todo, especialmente conforme tu empresa crece. Quienes construyen un equipo y aprenden a delegar van un paso adelante.

Una nota adicional: ese equipo no necesariamente tiene que estar en nómina. Existen muchas empresas que ofrecen talento fraccional altamente especializado en áreas como marketing, recursos humanos o finanzas.

Relacionado: ¿Tú eres el cuello de botella? 3 formas de superar el síndrome del fundador

2. Desarrollar habilidades de liderazgo

Las empresas sólidas y prósperas tienen líderes fuertes. Eso no significa ser extrovertido ni autoritario. Los líderes eficaces pueden —y suelen— tener formas muy distintas y personales de impulsar su visión. Algunos lideran desde atrás, empoderando a otros. Otros lideran desde el frente, modelando el comportamiento que quieren ver. Algunos practican un liderazgo colaborativo. Pero hay algo en común: los grandes líderes tienen una visión clara y saben comunicarla.

Nadie se convierte en líder de la noche a la mañana. En un libro que coescribí titulado Stop Wishing. Stop Whining. Start Leading. (Deja de desear. Deja de quejarte. Empieza a liderar.), describimos tres niveles de liderazgo: “El Nivel Uno es la base. El Nivel Dos es un trabajo en progreso. El Nivel Tres es el nivel ejecutivo. Los grandes líderes avanzan por todos los niveles, aunque algunos lo hagan más rápido que otros. Si intentas saltarte la base y avanzar sin construir fundamentos sólidos, es probable que no tengas éxito a largo plazo”.

Entonces, ¿cómo se llega al nivel ejecutivo? Ahora mismo estás dando ese paso: leyendo un artículo en Entrepreneur. Siendo curioso. Observando a otros. He visto a líderes invertir dinero en capacitar a sus equipos, pero ignorar su propio desarrollo. Yo sigo asistiendo a talleres y seminarios. Participo en grupos entre pares. No se trata de hacer networking; se trata de aprender.

Rara vez una empresa logra crecer sin un líder comprometido, dispuesto a hacer lo necesario para que la organización tenga éxito. Si lo necesitas, considera trabajar con un coach de liderazgo que cuente con certificaciones sólidas.

Aunque parezca obvio, vale la pena decirlo: ser un gran líder depende en gran medida de ser un comunicador eficaz. Eso requiere práctica. Lamentablemente, la comunicación suele ser inconsistente y confusa. Cuando los líderes toman buenas decisiones de crecimiento, ese plan debe comunicarse bien. Eso implica transmitir mensajes claros para que la organización entienda por qué el plan es importante, qué papel juega cada persona y cuáles son los resultados esperados.
¿Quieres que la gente te siga? Desarrolla tus habilidades de liderazgo y comunica con claridad.

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3. Conectar, comunicar y educar

Todos sabemos que las personas hacen negocios con personas, y cuando se busca crecer, el dueño debe estar al frente. A los clientes les gusta ver y trabajar directamente con los propietarios. ¿Por qué? Porque los hace sentirse especiales y les da confianza. El dueño suele tener un profundo conocimiento histórico del negocio, lo que aporta credibilidad a nuevos productos y servicios. Además, los propietarios transmiten una pasión por su trabajo que resulta contagiosa.

Creo que nos hemos vuelto perezosos y nos hemos dejado llevar por la idea de que una reunión virtual es suficiente. Sin embargo, ser “la cara” del negocio es especialmente efectivo cuando se hace en persona.

Hace algunos años, intentaba conseguir como cliente a Wiley Publishing. Presenté una propuesta y quedé preseleccionada. En lugar de tener una reunión virtual, pedí reunirme en persona. Eran cinco horas de manejo. Amablemente me dijeron: “Sabemos lo que estás haciendo y realmente no es necesario que vengas”. Aun así, los convencí de dejarme ir. Me quedé con la cuenta, y además dio pie a un número significativo de proyectos futuros. En otra ocasión, volé de un extremo del país al otro para impartir una sesión educativa. No se trataba de vender, sino de ayudarlos a entender cómo crear mejor contenido y comunicarlo de forma más efectiva. También ofrecí sugerencias para optimizar proyectos y ahorrar costos. Antes siquiera de regresar a casa, ya tenía varias llamadas para posibles proyectos.

Presentarse en persona implica un gesto valiente que puede conllevar riesgos y demanda tiempo y recursos. Sin embargo, seleccionar el momento adecuado puede resultar decisivo. En el mundo digital actual, incluso un pequeño esfuerzo por conectar de manera personal puede tener un gran impacto. Cuando ayudas a resolver un problema y educas, se abren las puertas a un mejor diálogo y a mayores oportunidades de negocio. No me malinterpretes: la tecnología y las herramientas son vitales para la eficiencia y la productividad. Pero utilizar tus “habilidades interpersonales” y la interacción humana es clave para el éxito a largo plazo y es igual de importante para el crecimiento.

Conclusiones Clave

  • Construir un equipo sólido y aprender a delegar resulta fundamental para evitar el agotamiento y permitir que los dueños de un negocio se concentren en el crecimiento.
  • Desarrollar habilidades de liderazgo es clave para el éxito empresarial; implica tener una visión clara, comunicación efectiva y un desarrollo personal continuo.
  • Establecer conexiones personales con los clientes mediante interacciones cara a cara puede derivar en relaciones más sólidas y en nuevas oportunidades de negocio.

La sabiduría tradicional dice que, para tener éxito y crecer, es necesario mantenerse al día con la tecnología más reciente, aprovechar el poder de la inteligencia artificial (IA) e innovar constantemente. Tal vez. Pero todavía más importantes que todo eso son las habilidades blandas que te diferencian a ti y a tu empresa. De hecho, para llevar tu negocio al siguiente nivel, necesitas enfocarte en tres aspectos clave.

1. Construir un equipo de apoyo

Uno de los mayores problemas en el entorno laboral es el agotamiento. No solo afecta a los empleados; los dueños de negocio también lo padecen. Al principio, haces de todo porque simplemente no tienes el dinero para contratar o el tiempo para capacitar. Estás en “modo Superman”. Hay valor en asumir cada tarea y estar involucrado en la primera línea: te ayuda a entender qué sistemas operativos son necesarios y a identificar las áreas que requieren atención o que pueden convertirse en cuellos de botella. Además, te brinda conocimiento de primera mano para servir mejor a tus clientes. Pero con el tiempo, es necesario construir un equipo más grande y delegar.

Muchos empresarios no han definido con claridad qué deberían y qué no deberían estar haciendo, y ese es un paso clave para saber a quién contratar y qué habilidades son críticas para la operación. Sin esa claridad, es imposible concentrarse en construir un negocio próspero.

Incluso cuando un dueño logra formar un equipo, muchas veces le resulta difícil delegar. Lo admito: a mí también me cuesta. ¿Por qué? Porque creemos que podemos hacer cualquier tarea mejor y más rápido que los demás. A veces es cierto. A veces no. Pero el punto es que no puedes hacerlo todo, especialmente conforme tu empresa crece. Quienes construyen un equipo y aprenden a delegar van un paso adelante.

Una nota adicional: ese equipo no necesariamente tiene que estar en nómina. Existen muchas empresas que ofrecen talento fraccional altamente especializado en áreas como marketing, recursos humanos o finanzas.

Relacionado: ¿Tú eres el cuello de botella? 3 formas de superar el síndrome del fundador

2. Desarrollar habilidades de liderazgo

Las empresas sólidas y prósperas tienen líderes fuertes. Eso no significa ser extrovertido ni autoritario. Los líderes eficaces pueden —y suelen— tener formas muy distintas y personales de impulsar su visión. Algunos lideran desde atrás, empoderando a otros. Otros lideran desde el frente, modelando el comportamiento que quieren ver. Algunos practican un liderazgo colaborativo. Pero hay algo en común: los grandes líderes tienen una visión clara y saben comunicarla.

Nadie se convierte en líder de la noche a la mañana. En un libro que coescribí titulado Stop Wishing. Stop Whining. Start Leading. (Deja de desear. Deja de quejarte. Empieza a liderar.), describimos tres niveles de liderazgo: “El Nivel Uno es la base. El Nivel Dos es un trabajo en progreso. El Nivel Tres es el nivel ejecutivo. Los grandes líderes avanzan por todos los niveles, aunque algunos lo hagan más rápido que otros. Si intentas saltarte la base y avanzar sin construir fundamentos sólidos, es probable que no tengas éxito a largo plazo”.

Entonces, ¿cómo se llega al nivel ejecutivo? Ahora mismo estás dando ese paso: leyendo un artículo en Entrepreneur. Siendo curioso. Observando a otros. He visto a líderes invertir dinero en capacitar a sus equipos, pero ignorar su propio desarrollo. Yo sigo asistiendo a talleres y seminarios. Participo en grupos entre pares. No se trata de hacer networking; se trata de aprender.

Rara vez una empresa logra crecer sin un líder comprometido, dispuesto a hacer lo necesario para que la organización tenga éxito. Si lo necesitas, considera trabajar con un coach de liderazgo que cuente con certificaciones sólidas.

Aunque parezca obvio, vale la pena decirlo: ser un gran líder depende en gran medida de ser un comunicador eficaz. Eso requiere práctica. Lamentablemente, la comunicación suele ser inconsistente y confusa. Cuando los líderes toman buenas decisiones de crecimiento, ese plan debe comunicarse bien. Eso implica transmitir mensajes claros para que la organización entienda por qué el plan es importante, qué papel juega cada persona y cuáles son los resultados esperados.
¿Quieres que la gente te siga? Desarrolla tus habilidades de liderazgo y comunica con claridad.

Relacionado: La buena escritura ha muerto. Ahora tu voz es tu habilidad de liderazgo más valiosa

3. Conectar, comunicar y educar

Todos sabemos que las personas hacen negocios con personas, y cuando se busca crecer, el dueño debe estar al frente. A los clientes les gusta ver y trabajar directamente con los propietarios. ¿Por qué? Porque los hace sentirse especiales y les da confianza. El dueño suele tener un profundo conocimiento histórico del negocio, lo que aporta credibilidad a nuevos productos y servicios. Además, los propietarios transmiten una pasión por su trabajo que resulta contagiosa.

Creo que nos hemos vuelto perezosos y nos hemos dejado llevar por la idea de que una reunión virtual es suficiente. Sin embargo, ser “la cara” del negocio es especialmente efectivo cuando se hace en persona.

Hace algunos años, intentaba conseguir como cliente a Wiley Publishing. Presenté una propuesta y quedé preseleccionada. En lugar de tener una reunión virtual, pedí reunirme en persona. Eran cinco horas de manejo. Amablemente me dijeron: “Sabemos lo que estás haciendo y realmente no es necesario que vengas”. Aun así, los convencí de dejarme ir. Me quedé con la cuenta, y además dio pie a un número significativo de proyectos futuros. En otra ocasión, volé de un extremo del país al otro para impartir una sesión educativa. No se trataba de vender, sino de ayudarlos a entender cómo crear mejor contenido y comunicarlo de forma más efectiva. También ofrecí sugerencias para optimizar proyectos y ahorrar costos. Antes siquiera de regresar a casa, ya tenía varias llamadas para posibles proyectos.

Presentarse en persona implica un gesto valiente que puede conllevar riesgos y demanda tiempo y recursos. Sin embargo, seleccionar el momento adecuado puede resultar decisivo. En el mundo digital actual, incluso un pequeño esfuerzo por conectar de manera personal puede tener un gran impacto. Cuando ayudas a resolver un problema y educas, se abren las puertas a un mejor diálogo y a mayores oportunidades de negocio. No me malinterpretes: la tecnología y las herramientas son vitales para la eficiencia y la productividad. Pero utilizar tus “habilidades interpersonales” y la interacción humana es clave para el éxito a largo plazo y es igual de importante para el crecimiento.

Cynthia Kay

A small business leader for over 35 years.
Entrepreneur Leadership Network® Contributor
Cynthia Kay is Founder of Cynthia Kay and Company, an award-winning media production company. She is an expert in small business and has worked with small business leaders across sectors, industries, and growth stages for 35+ years. She is the author of Small Business. Big Success.

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