El giro del venture capital: quién está apostando por los mercados emergentes

Este impulso está siendo liderado por una nueva generación de inversores que, más allá del capital, aportan visión estratégica, redes globales y acompañamiento en etapas tempranas.

Por Estefani Mendoza | Abr 27, 2026
rudall30 | Getty Images

Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Conclusiones Clave

  • Su capacidad para identificar talento y oportunidades en contextos menos explorados está redefiniendo las reglas del juego en el capital de riesgo.

En los últimos años, los mercados tecnológicos emergentes, especialmente en regiones como América Latina y el Sudeste Asiático, se han consolidado como algunos de los ecosistemas más dinámicos para la innovación global. La combinación de talento joven, una adopción acelerada de tecnologías y el creciente interés del capital internacional han dado lugar a una nueva generación de startups con capacidad real de competir a escala global.

Las cifras respaldan esta tendencia. Informes recientes de KPMG señalan que la inversión global en venture capital superó los $138,000 millones de dólares en el último trimestre de 2025, evidenciando un cambio en la dirección del capital. Cada vez más, los inversores están ampliando su enfoque hacia regiones fuera de los mercados tradicionales, en busca de oportunidades de alto crecimiento aún no saturadas.

Relacionado: En 2026 persisten retos para las startups latinoamericanas, a pesar del crecimiento de inversión en 2025

Una nueva generación de inversores

Detrás de este impulso se encuentra una nueva generación de inversores que, más allá del capital, aportan visión estratégica, redes globales y acompañamiento en etapas tempranas. Su capacidad para identificar talento y oportunidades en contextos menos explorados está redefiniendo las reglas del juego en el venture capital.

Uno de estos perfiles es Leo Arango, socio en One Way Ventures, un fondo enfocado en apoyar startups fundadas por emprendedores inmigrantes con ambición global. Desde esta plataforma, Arango ha impulsado iniciativas como el One Way Summit, que busca conectar fundadores, inversores y expertos del sector, fortaleciendo así un ecosistema cada vez más internacionalizado.

En una línea similar, Ali Diallo ha posicionado a Aurion Capital como un actor relevante en la financiación de fintech e infraestructura digital en mercados emergentes. Su enfoque ha estado marcado por una premisa clara: las pequeñas y medianas empresas son motores clave de innovación, pero enfrentan barreras estructurales para escalar, especialmente en el acceso a capital.

El ecosistema también ha visto el crecimiento de perfiles como el de Michael Puscar, emprendedor e inversor que ha participado activamente en la creación y financiación de startups en sectores como fintech y marketplaces digitales. Su apuesta se centra en modelos de negocio escalables y en acompañar a fundadores con fuerte visión tecnológica durante las primeras etapas de crecimiento.

En América Latina, nombres como Diego Noriega reflejan el auge de modelos alternativos como los company builders. Desde Squads Ventures, Noriega ha participado en la creación de más de 20 startups, consolidando una estrategia que no solo busca invertir, sino también construir empresas desde cero, fortaleciendo comunidades emprendedoras en la región.

Las inversiones en inteligencia artificial (IA) en Latinoamérica también han impulsado la puesta en marcha de nuevas iniciativas, y por supuesto, de capital. Un estudio conjunto del Foro Económico Mundial y McKinsey, revela que la adopción de IA en la región podría elevar la productividad entre 1.9% y 2.3% anual, generando entre $1,1 billones y $1,7 billones de dólares en valor económico adicional por año, siempre que las tecnologías analíticas y generativas se implementen de manera efectiva.

También destaca el caso de Oliver Spring, fundador de ChordianAI, cuya plataforma integra múltiples fuentes de datos para optimizar la toma de decisiones empresariales. Este tipo de iniciativas refleja el creciente interés del capital en soluciones aplicadas de IA.

Por su parte, Ángela Álvarez lidera Aglaia Capital con un enfoque en fintech, blockchain y activos digitales. Su visión apunta a una transformación estructural de los mercados financieros, donde la tokenización y la digitalización están creando nuevas oportunidades para la inversión tecnológica.

En México, Luis Miguel Almaza Rueda ha consolidado a Orion Startups del Tec de Monterrey como un actor clave fuera de los hubs tradicionales. A lo largo de una década, el fondo ha impulsado el crecimiento de startups tecnológicas en el norte del país, contribuyendo a descentralizar el ecosistema emprendedor.

Argentina también continúa posicionándose como un semillero de talento emprendedor. Patricio Jutard, cofundador de Newtopia VC y de la reconocida MURAL, ha enfocado sus esfuerzos en apoyar startups en etapa temprana, especialmente en software y fintech, consolidando un puente entre experiencia operativa y capital emprendedor.

En una escala más amplia, Hernán Kazah se mantiene como uno de los referentes del venture capital en la región. Desde Kaszek Ventures, ha liderado inversiones en comercio digital, software y fintech, apostando por compañías con potencial de expansión regional y global.

Finalmente, el surgimiento de nuevas plataformas también está redefiniendo el acceso al capital. Victor Cortés, Investor Lead para mercados hispanos en Latitud Ventures, ha impulsado un modelo que combina inversión, comunidad y educación para apoyar a la próxima generación de fundadores en América Latina.

Una nueva manera de construir empresas

A medida que el capital se desplaza hacia nuevos territorios, también cambia la forma en que se construyen las empresas. Ya no se trata solo de financiar ideas; implica acompañarlas desde etapas tempranas con contexto, red y criterio. En ese movimiento, los mercados emergentes dejan de ser una promesa para convertirse en un terreno decisivo. Ahí se están formando los próximos referentes globales —y es ahí donde muchos inversores ya están mirando antes que el resto.

Conclusiones Clave

  • Su capacidad para identificar talento y oportunidades en contextos menos explorados está redefiniendo las reglas del juego en el capital de riesgo.

En los últimos años, los mercados tecnológicos emergentes, especialmente en regiones como América Latina y el Sudeste Asiático, se han consolidado como algunos de los ecosistemas más dinámicos para la innovación global. La combinación de talento joven, una adopción acelerada de tecnologías y el creciente interés del capital internacional han dado lugar a una nueva generación de startups con capacidad real de competir a escala global.

Las cifras respaldan esta tendencia. Informes recientes de KPMG señalan que la inversión global en venture capital superó los $138,000 millones de dólares en el último trimestre de 2025, evidenciando un cambio en la dirección del capital. Cada vez más, los inversores están ampliando su enfoque hacia regiones fuera de los mercados tradicionales, en busca de oportunidades de alto crecimiento aún no saturadas.

Relacionado: En 2026 persisten retos para las startups latinoamericanas, a pesar del crecimiento de inversión en 2025

Una nueva generación de inversores

Detrás de este impulso se encuentra una nueva generación de inversores que, más allá del capital, aportan visión estratégica, redes globales y acompañamiento en etapas tempranas. Su capacidad para identificar talento y oportunidades en contextos menos explorados está redefiniendo las reglas del juego en el venture capital.

Uno de estos perfiles es Leo Arango, socio en One Way Ventures, un fondo enfocado en apoyar startups fundadas por emprendedores inmigrantes con ambición global. Desde esta plataforma, Arango ha impulsado iniciativas como el One Way Summit, que busca conectar fundadores, inversores y expertos del sector, fortaleciendo así un ecosistema cada vez más internacionalizado.

En una línea similar, Ali Diallo ha posicionado a Aurion Capital como un actor relevante en la financiación de fintech e infraestructura digital en mercados emergentes. Su enfoque ha estado marcado por una premisa clara: las pequeñas y medianas empresas son motores clave de innovación, pero enfrentan barreras estructurales para escalar, especialmente en el acceso a capital.

El ecosistema también ha visto el crecimiento de perfiles como el de Michael Puscar, emprendedor e inversor que ha participado activamente en la creación y financiación de startups en sectores como fintech y marketplaces digitales. Su apuesta se centra en modelos de negocio escalables y en acompañar a fundadores con fuerte visión tecnológica durante las primeras etapas de crecimiento.

En América Latina, nombres como Diego Noriega reflejan el auge de modelos alternativos como los company builders. Desde Squads Ventures, Noriega ha participado en la creación de más de 20 startups, consolidando una estrategia que no solo busca invertir, sino también construir empresas desde cero, fortaleciendo comunidades emprendedoras en la región.

Las inversiones en inteligencia artificial (IA) en Latinoamérica también han impulsado la puesta en marcha de nuevas iniciativas, y por supuesto, de capital. Un estudio conjunto del Foro Económico Mundial y McKinsey, revela que la adopción de IA en la región podría elevar la productividad entre 1.9% y 2.3% anual, generando entre $1,1 billones y $1,7 billones de dólares en valor económico adicional por año, siempre que las tecnologías analíticas y generativas se implementen de manera efectiva.

También destaca el caso de Oliver Spring, fundador de ChordianAI, cuya plataforma integra múltiples fuentes de datos para optimizar la toma de decisiones empresariales. Este tipo de iniciativas refleja el creciente interés del capital en soluciones aplicadas de IA.

Por su parte, Ángela Álvarez lidera Aglaia Capital con un enfoque en fintech, blockchain y activos digitales. Su visión apunta a una transformación estructural de los mercados financieros, donde la tokenización y la digitalización están creando nuevas oportunidades para la inversión tecnológica.

En México, Luis Miguel Almaza Rueda ha consolidado a Orion Startups del Tec de Monterrey como un actor clave fuera de los hubs tradicionales. A lo largo de una década, el fondo ha impulsado el crecimiento de startups tecnológicas en el norte del país, contribuyendo a descentralizar el ecosistema emprendedor.

Argentina también continúa posicionándose como un semillero de talento emprendedor. Patricio Jutard, cofundador de Newtopia VC y de la reconocida MURAL, ha enfocado sus esfuerzos en apoyar startups en etapa temprana, especialmente en software y fintech, consolidando un puente entre experiencia operativa y capital emprendedor.

En una escala más amplia, Hernán Kazah se mantiene como uno de los referentes del venture capital en la región. Desde Kaszek Ventures, ha liderado inversiones en comercio digital, software y fintech, apostando por compañías con potencial de expansión regional y global.

Finalmente, el surgimiento de nuevas plataformas también está redefiniendo el acceso al capital. Victor Cortés, Investor Lead para mercados hispanos en Latitud Ventures, ha impulsado un modelo que combina inversión, comunidad y educación para apoyar a la próxima generación de fundadores en América Latina.

Una nueva manera de construir empresas

A medida que el capital se desplaza hacia nuevos territorios, también cambia la forma en que se construyen las empresas. Ya no se trata solo de financiar ideas; implica acompañarlas desde etapas tempranas con contexto, red y criterio. En ese movimiento, los mercados emergentes dejan de ser una promesa para convertirse en un terreno decisivo. Ahí se están formando los próximos referentes globales —y es ahí donde muchos inversores ya están mirando antes que el resto.

Contenido Relacionado