“Backrooms”: el largometraje que demuestra que hay espacio en Hollywood para los youtubers y creadores de contenido
La cinta dirigida por Kane Parsons, un creador de contenido de 20 años rompe con las narrativas en torno a los jóvenes y el cine y demuestra que si la historia les habla en su lenguaje están dispuestos a pagar un boleto para verla en pantalla grande.
Conclusiones Clave
- “Backrooms” tiene su origen en el creepypasta´, esas historias de terror anónimas viralizadas en internet.
- La película recaudó $86 millones de dólares durante su primer fin de semana en Norteamérica. Su costo de producción fue de $10 millones de dólares.
El origen del largometraje es una fotografía: una oficina vacía con luz fluorescente y paredes de tonalidades amarillas. El tono obedece al creepypasta, esas historias de terror difundidas por internet que son presentadas como si fueran algo real y cuyo autor (normalmente) permanece anónimo.
La imagen viene acompañada de un texto: “Si te descuidas y ‘caes fuera’ de la realidad, aquí es donde terminas”. Y gracias a la viralidad de los medios digitales ha creado una verdadera mitología en internet. Esos espacios ubicados en el límite entre lo imaginario y lo real en donde cada “nivel” posee sus propias reglas, retos, amenazas y desafíos.
Les llaman backrooms (los cuartos de atrás) y ese es precisamente el título del largometraje de Kane Parsons que acaba de demostrar que hay un espacio en Hollywood para los creadores de contenido que, como él, se hicieron contando historias de YouTube.
Este fin de semana Backrooms se estrenó a nivel mundial y arrasó en la taquilla recaudando más de $82 millones de dólares tan solo en Norteamérica. La cinta es el primer largometraje de Parsons y desafió dos narrativas que prevalecen en la industria cinematográfica: no hay lugar para los youtubers en Hollywood y las audiencias jóvenes ya no van al cine.
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¿Quién es Kane Parsons?
Kane Parsons (en YouTube utiliza el nombre de Kane Pixels) hoy tiene 20 años. A los 16 empezó a experimentar con la narrativa en su canal de YouTube. Ahí estrenó The Backrooms (Found Footage)un cortometraje de nueve minutos en el que muestra lo que le sucede al director de un corto cuando cae a ese universo paralelo de backrooms. El formato del filme es de found footage, es decir pietaje que supuestamente fue encontrado y que muestra lo que le sucedió a quien grababa algo con su cámara (género que creó y popularizó hace años The Blairwitch Project).
Su corto tiene en YouTube más de 81 millones de vistas y fue el que le sirvió como catapulta para darse a conocer y para que la productora A24 lo firmara para transformarlo en un largometraje tan solo unos meses después de haber estrenado el corto (y con tan solo 17 años).
La producción del largometraje le tomó tres años a Parsons quien tuvo la oportunidad de dirigir en él a dos actores nominados al Oscar: Renate Reinsve y Chiwetel Ejiofor.
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La creepypasta: un imán para las jóvenes audiencias
Con el estreno de Backrooms Parsons y A24 impusieron una marca: el director se convirtió en la persona más joven en dominar la taquilla durante un fin de semana (antes de Parsons, el récord era de Josh Trank quien con 27 años dominó la taquilla durante un fin de semana cuando estrenó Chronicle).
Pero más allá del logro financiero (la producción de la película costó $10 millones de dólares), Backrooms cambia la narrativa en torno a las audiencias jóvenes y su deseo de ir al cine para ver una película. Si los contenidos les hablan a los jóvenes con sus códigos, tropos y narrativas, están dispuestas a pagar un boleto para entrar a una sala de cine aun en los tiempos de streaming, redes sociales y contenido creado por la inteligencia artificial generativa.
Según datos de PostTrak, un servicio de investigación de mercado de Comscore, el 86% de la audiencia que vio la cinta este fin de semana tiene 35 años o menos (y 44% tiene menos de 21 años).
Conclusiones Clave
- “Backrooms” tiene su origen en el creepypasta´, esas historias de terror anónimas viralizadas en internet.
- La película recaudó $86 millones de dólares durante su primer fin de semana en Norteamérica. Su costo de producción fue de $10 millones de dólares.
El origen del largometraje es una fotografía: una oficina vacía con luz fluorescente y paredes de tonalidades amarillas. El tono obedece al creepypasta, esas historias de terror difundidas por internet que son presentadas como si fueran algo real y cuyo autor (normalmente) permanece anónimo.
La imagen viene acompañada de un texto: “Si te descuidas y ‘caes fuera’ de la realidad, aquí es donde terminas”. Y gracias a la viralidad de los medios digitales ha creado una verdadera mitología en internet. Esos espacios ubicados en el límite entre lo imaginario y lo real en donde cada “nivel” posee sus propias reglas, retos, amenazas y desafíos.
Les llaman backrooms (los cuartos de atrás) y ese es precisamente el título del largometraje de Kane Parsons que acaba de demostrar que hay un espacio en Hollywood para los creadores de contenido que, como él, se hicieron contando historias de YouTube.
Este fin de semana Backrooms se estrenó a nivel mundial y arrasó en la taquilla recaudando más de $82 millones de dólares tan solo en Norteamérica. La cinta es el primer largometraje de Parsons y desafió dos narrativas que prevalecen en la industria cinematográfica: no hay lugar para los youtubers en Hollywood y las audiencias jóvenes ya no van al cine.
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¿Quién es Kane Parsons?
Kane Parsons (en YouTube utiliza el nombre de Kane Pixels) hoy tiene 20 años. A los 16 empezó a experimentar con la narrativa en su canal de YouTube. Ahí estrenó The Backrooms (Found Footage)un cortometraje de nueve minutos en el que muestra lo que le sucede al director de un corto cuando cae a ese universo paralelo de backrooms. El formato del filme es de found footage, es decir pietaje que supuestamente fue encontrado y que muestra lo que le sucedió a quien grababa algo con su cámara (género que creó y popularizó hace años The Blairwitch Project).
Su corto tiene en YouTube más de 81 millones de vistas y fue el que le sirvió como catapulta para darse a conocer y para que la productora A24 lo firmara para transformarlo en un largometraje tan solo unos meses después de haber estrenado el corto (y con tan solo 17 años).
La producción del largometraje le tomó tres años a Parsons quien tuvo la oportunidad de dirigir en él a dos actores nominados al Oscar: Renate Reinsve y Chiwetel Ejiofor.
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La creepypasta: un imán para las jóvenes audiencias
Con el estreno de Backrooms Parsons y A24 impusieron una marca: el director se convirtió en la persona más joven en dominar la taquilla durante un fin de semana (antes de Parsons, el récord era de Josh Trank quien con 27 años dominó la taquilla durante un fin de semana cuando estrenó Chronicle).
Pero más allá del logro financiero (la producción de la película costó $10 millones de dólares), Backrooms cambia la narrativa en torno a las audiencias jóvenes y su deseo de ir al cine para ver una película. Si los contenidos les hablan a los jóvenes con sus códigos, tropos y narrativas, están dispuestas a pagar un boleto para entrar a una sala de cine aun en los tiempos de streaming, redes sociales y contenido creado por la inteligencia artificial generativa.
Según datos de PostTrak, un servicio de investigación de mercado de Comscore, el 86% de la audiencia que vio la cinta este fin de semana tiene 35 años o menos (y 44% tiene menos de 21 años).