La sostenibilidad se volvió sexy: por qué las marcas del futuro se venderán por litro

La sostenibilidad dejó de ser un accesorio de marketing para convertirse en el activo intangible más valioso de las marcas.

Por Lucas Barrionuevo | Ene 06, 2026
Yuichiro Chino | Getty Images

Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Conclusiones Clave

  • En el mundo post COP30, las empresas ya no compiten solo por clientes, sino por credibilidad ambiental.
  • El nuevo estándar no se mide en emisiones ni promesas, sino en litros: cuánta agua se consume y cuánta se devuelve al planeta. Las marcas del futuro se venderán por litro.

Hubo una época en la que el éxito empresarial se medía solamente por las ganancias trimestrales. Más tarde surgió la era de la responsabilidad social corporativa, cuando bastaba con plantar algunos árboles y publicar un informe anual lleno de gráficas verdes para proyectar una buena imagen ante el mundo, aunque el fin de la empresa sea ganar dinero con un propósito extractivo y destructivo.

Hoy, el escenario es completamente diferente. Las audiencias evolucionaron, el planeta dejó de esperar y las marcas comprendieron que la sostenibilidad no es un accesorio de marketing, es el recurso intangible más valioso. Bienvenidos al mundo post COP30, donde las compañías ya no compiten por clientes, lo hacen por credibilidad ambiental. Y esa nueva ventaja empresarial es el retorno hídrico.

El agua como nuevo idioma corporativo

Durante décadas, las empresas se comunicaron en el lenguaje de las finanzas: ROI, EBITDA, EVA. Eran cifras que atraían inversionistas, pero ignoraban a una nueva generación de consumidores que no pregunta por el precio, sino por el impacto que un producto tiene en el planeta.

Ante este panorama, el retorno hídrico presenta una métrica verde innovadora: por cada litro de agua que una empresa utiliza en sus operaciones, ¿cuántos devuelve al medio ambiente? La pregunta parece sencilla, pero cuestiona por completo el modelo tradicional de los negocios. Las marcas que la adopten primero, desde mi punto de vista, tendrán ventaja frente a la competencia y fortalecerán su reputación corporativa.

Relacionado: Sam Altman aclara el consumo de agua de ChatGPT: ¿Realmente es tan alto?

El nuevo estándar ambiental

La certificación Water Positive se consolida como estándar clave para proteger el recurso más crítico del siglo XXI: el agua. Ya no basta con decir que una organización es carbono neutral o que usa energías limpias. Esos son logros importantes, pero este nuevo enfoque se construye sobre la capacidad de regenerar el líquido que hace posible que la vida humana exista.

Water Positive es sinónimo de que una empresa devuelve más agua al ecosistema de la que consume. Suena ambicioso, pero es viable. Sistemas de captación pluvial, reutilización de aguas grises y plantas de purificación integradas a la cadena de producción son algunas de las alternativas disponibles en la actualidad.

Además, esta certificación responde a la presión creciente de los consumidores por soluciones respetuosas con el medio ambiente. Buscan certificaciones, revisan reportes de impacto y comparan huellas hídricas. Sumando el alcance de las redes sociales, que exponen cualquier incoherencia entre lo que una marca declara y lo que realmente hace, este modelo adquiere más valor que cualquier campaña publicitaria.

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La nueva reputación corporativa

El futuro de las marcas ya no se define en las juntas de accionistas, sino en la percepción del público. Esa percepción cambió de criterios. Las nuevas audiencias, que serán el motor principal de la economía en los próximos años, no negocian en asuntos ambientales.

Aquellos que ignoren esta realidad perderán relevancia en mercados en constante transformación, donde los consumidores y los inversionistas evalúan no solo el producto, sino el propósito y el impacto de cada decisión corporativa. Quienes la adopten y comuniquen con transparencia fortalecerán relaciones basadas en la confianza, la coherencia y la lealtad a largo plazo. La sostenibilidad dejó de ser un nicho para convertirse en el mercado completo: hoy define la competitividad, la reputación y la capacidad de una marca para perdurar en el tiempo.

Las compañías del futuro se venderán por litro. Por cada gota de agua que utilicen y devuelvan con responsabilidad. Por cada galón de diferencia real que generen en el planeta. Quien comprenda esto primero estará más cerca de conectar con consumidores que valoran no el precio de un producto, sino su impacto sobre el planeta.
Relacionado: Empresas de tecnologías verdes lideran la transición hacia un futuro sostenible en España

Conclusiones Clave

  • En el mundo post COP30, las empresas ya no compiten solo por clientes, sino por credibilidad ambiental.
  • El nuevo estándar no se mide en emisiones ni promesas, sino en litros: cuánta agua se consume y cuánta se devuelve al planeta. Las marcas del futuro se venderán por litro.

Hubo una época en la que el éxito empresarial se medía solamente por las ganancias trimestrales. Más tarde surgió la era de la responsabilidad social corporativa, cuando bastaba con plantar algunos árboles y publicar un informe anual lleno de gráficas verdes para proyectar una buena imagen ante el mundo, aunque el fin de la empresa sea ganar dinero con un propósito extractivo y destructivo.

Hoy, el escenario es completamente diferente. Las audiencias evolucionaron, el planeta dejó de esperar y las marcas comprendieron que la sostenibilidad no es un accesorio de marketing, es el recurso intangible más valioso. Bienvenidos al mundo post COP30, donde las compañías ya no compiten por clientes, lo hacen por credibilidad ambiental. Y esa nueva ventaja empresarial es el retorno hídrico.

El agua como nuevo idioma corporativo

Durante décadas, las empresas se comunicaron en el lenguaje de las finanzas: ROI, EBITDA, EVA. Eran cifras que atraían inversionistas, pero ignoraban a una nueva generación de consumidores que no pregunta por el precio, sino por el impacto que un producto tiene en el planeta.

Ante este panorama, el retorno hídrico presenta una métrica verde innovadora: por cada litro de agua que una empresa utiliza en sus operaciones, ¿cuántos devuelve al medio ambiente? La pregunta parece sencilla, pero cuestiona por completo el modelo tradicional de los negocios. Las marcas que la adopten primero, desde mi punto de vista, tendrán ventaja frente a la competencia y fortalecerán su reputación corporativa.

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El nuevo estándar ambiental

La certificación Water Positive se consolida como estándar clave para proteger el recurso más crítico del siglo XXI: el agua. Ya no basta con decir que una organización es carbono neutral o que usa energías limpias. Esos son logros importantes, pero este nuevo enfoque se construye sobre la capacidad de regenerar el líquido que hace posible que la vida humana exista.

Water Positive es sinónimo de que una empresa devuelve más agua al ecosistema de la que consume. Suena ambicioso, pero es viable. Sistemas de captación pluvial, reutilización de aguas grises y plantas de purificación integradas a la cadena de producción son algunas de las alternativas disponibles en la actualidad.

Además, esta certificación responde a la presión creciente de los consumidores por soluciones respetuosas con el medio ambiente. Buscan certificaciones, revisan reportes de impacto y comparan huellas hídricas. Sumando el alcance de las redes sociales, que exponen cualquier incoherencia entre lo que una marca declara y lo que realmente hace, este modelo adquiere más valor que cualquier campaña publicitaria.

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La nueva reputación corporativa

El futuro de las marcas ya no se define en las juntas de accionistas, sino en la percepción del público. Esa percepción cambió de criterios. Las nuevas audiencias, que serán el motor principal de la economía en los próximos años, no negocian en asuntos ambientales.

Aquellos que ignoren esta realidad perderán relevancia en mercados en constante transformación, donde los consumidores y los inversionistas evalúan no solo el producto, sino el propósito y el impacto de cada decisión corporativa. Quienes la adopten y comuniquen con transparencia fortalecerán relaciones basadas en la confianza, la coherencia y la lealtad a largo plazo. La sostenibilidad dejó de ser un nicho para convertirse en el mercado completo: hoy define la competitividad, la reputación y la capacidad de una marca para perdurar en el tiempo.

Las compañías del futuro se venderán por litro. Por cada gota de agua que utilicen y devuelvan con responsabilidad. Por cada galón de diferencia real que generen en el planeta. Quien comprenda esto primero estará más cerca de conectar con consumidores que valoran no el precio de un producto, sino su impacto sobre el planeta.
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Lucas Barrionuevo

Cofundador de Somos PURA

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