Crédito para micronegocios: la apuesta de una startup latinoamericana contra la informalidad
En la lucha contra la informalidad, estas inversiones impulsan la democratización del acceso al crédito.
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.
Conclusiones Clave
- La inversión en soluciones fintech que amplían el acceso a crédito formal puede impulsar la inclusión financiera y facilitar la transición de micronegocios hacia la formalidad económica.
- Modelos de evaluación crediticia basados en IA están abriendo nuevas oportunidades para emprendedores tradicionalmente excluidos del sistema financiero.
Aunque la cifra nacional de informalidad ha bajado significativamente desde 2010 en Colombia, según una investigación del Banco de la República, esta forma de empleo sigue siendo bastante común en el país y en gran parte de América Latina.
Mientras los esfuerzos de la banca tradicional y gobiernos locales se quedan cortos, algunos emprendedores trabajan para mejorar las condiciones de este tipo de trabajadores, llamando incluso la atención de los inversionistas que reconocen esta problemática.
La startup Quipu, cuyo propósito es apoyar a través de préstamos a micronegocios tradicionalmente excluidos del sistema financiero formal, recibió recientemente una inversión por $300,000 dólares por parte del fondo de venture capital latinoamericano Impacta VC para continuar fortaleciendo y expandiendo su solución.
Aunque el desarrollo de la startup no implica un cambio en las cifras de informalidad laboral, representa un gran paso en la democratización del acceso a importantes partes de la economía formal, como el crédito.
Este tipo de iniciativas generan un movimiento para que los micronegocios se sientan apoyados para dar el próximo paso hacia su formalización.
La compañía utiliza ‘un modelo de scoring alternativo’, basado en inteligencia artificial (IA), que evalúa a sus clientes y calcula su puntaje crediticio a través de un análisis de fotos y videos del trabajo, actividad digital, información de ingresos y los pagos puntuales.
Relacionado: Banca digital acelera su expansión regulada en América Latina con nuevo movimiento en Perú
La informalidad: una realidad en Colombia y América Latina
Según datos publicados por el DANE, en el período de septiembre a noviembre de 2025, la tasa de informalidad laboral en Colombia fue 55.4%.
De acuerdo con el informe “en los centros poblados y rural disperso la proporción de población ocupada informal fue 83.4%” en el mismo trimestre.
La investigación indica que las causas de la informalidad laboral son “bajo nivel educativo, bajos ingresos y la preferencia por trabajos más flexibles”. La demanda por informalidad laboral también se debe a “la falta de complejidad económica y baja productividad de las firmas”, mientras “la rigidez en la legislación laboral, los altos costos de formalización y la falta de supervisión” continúan dificultando el acceso a la economía formal.
Según la OIT, la formalización del trabajo resulta en una mejora en la sociedad en general, gracias a más productividad, mejor acceso al mercado, más sostenibilidad, competencia más justa y protecciones sociales y laborales más adecuadas. También provee apoyo gubernamental durante tiempos de crisis, como la del COVID-19, en la cual las MiPyMEs fueron las más afectadas; según un estudio de la Corporación Interactuar en Colombia, el 10% se declaró en quiebra y el 65.7% se quedó “sin efectivo para financiar su operación”.
La inversión de Impacta VC señala confianza en las operaciones de empresas que, como Quipu, buscan expandirse a nuevos mercados latinoamericanos y escalar las soluciones, mejorando su capacidad para alcanzar a más micronegocios tradicionalmente descartados del sistema de crédito tradicional.
Al mismo tiempo, un peligro muy real en esta situación, explorado en un estudio de la Universidad EAFIT, es que los trabajadores informales caen en “un ciclo de endeudamiento que compromete la estabilidad económica y agrava la precariedad laboral”.
En este contexto, ampliar el acceso al crédito formal no solo reduce el riesgo de endeudamiento precario, sino que abre la puerta a procesos más amplios de inclusión financiera y estabilidad económica. Iniciativas como la de Quipu muestran cómo la innovación puede convertirse en un puente entre micronegocios y el sistema financiero, contribuyendo gradualmente a cerrar brechas de protección social y productividad.
Si bien la formalización laboral responde a factores estructurales complejos, facilitar su entrada a la economía formal representa un paso concreto hacia un crecimiento más equitativo y sostenible en la región.
Conclusiones Clave
- La inversión en soluciones fintech que amplían el acceso a crédito formal puede impulsar la inclusión financiera y facilitar la transición de micronegocios hacia la formalidad económica.
- Modelos de evaluación crediticia basados en IA están abriendo nuevas oportunidades para emprendedores tradicionalmente excluidos del sistema financiero.
Aunque la cifra nacional de informalidad ha bajado significativamente desde 2010 en Colombia, según una investigación del Banco de la República, esta forma de empleo sigue siendo bastante común en el país y en gran parte de América Latina.
Mientras los esfuerzos de la banca tradicional y gobiernos locales se quedan cortos, algunos emprendedores trabajan para mejorar las condiciones de este tipo de trabajadores, llamando incluso la atención de los inversionistas que reconocen esta problemática.
La startup Quipu, cuyo propósito es apoyar a través de préstamos a micronegocios tradicionalmente excluidos del sistema financiero formal, recibió recientemente una inversión por $300,000 dólares por parte del fondo de venture capital latinoamericano Impacta VC para continuar fortaleciendo y expandiendo su solución.
Aunque el desarrollo de la startup no implica un cambio en las cifras de informalidad laboral, representa un gran paso en la democratización del acceso a importantes partes de la economía formal, como el crédito.
Este tipo de iniciativas generan un movimiento para que los micronegocios se sientan apoyados para dar el próximo paso hacia su formalización.
La compañía utiliza ‘un modelo de scoring alternativo’, basado en inteligencia artificial (IA), que evalúa a sus clientes y calcula su puntaje crediticio a través de un análisis de fotos y videos del trabajo, actividad digital, información de ingresos y los pagos puntuales.
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La informalidad: una realidad en Colombia y América Latina
Según datos publicados por el DANE, en el período de septiembre a noviembre de 2025, la tasa de informalidad laboral en Colombia fue 55.4%.
De acuerdo con el informe “en los centros poblados y rural disperso la proporción de población ocupada informal fue 83.4%” en el mismo trimestre.
La investigación indica que las causas de la informalidad laboral son “bajo nivel educativo, bajos ingresos y la preferencia por trabajos más flexibles”. La demanda por informalidad laboral también se debe a “la falta de complejidad económica y baja productividad de las firmas”, mientras “la rigidez en la legislación laboral, los altos costos de formalización y la falta de supervisión” continúan dificultando el acceso a la economía formal.
Según la OIT, la formalización del trabajo resulta en una mejora en la sociedad en general, gracias a más productividad, mejor acceso al mercado, más sostenibilidad, competencia más justa y protecciones sociales y laborales más adecuadas. También provee apoyo gubernamental durante tiempos de crisis, como la del COVID-19, en la cual las MiPyMEs fueron las más afectadas; según un estudio de la Corporación Interactuar en Colombia, el 10% se declaró en quiebra y el 65.7% se quedó “sin efectivo para financiar su operación”.
La inversión de Impacta VC señala confianza en las operaciones de empresas que, como Quipu, buscan expandirse a nuevos mercados latinoamericanos y escalar las soluciones, mejorando su capacidad para alcanzar a más micronegocios tradicionalmente descartados del sistema de crédito tradicional.
Al mismo tiempo, un peligro muy real en esta situación, explorado en un estudio de la Universidad EAFIT, es que los trabajadores informales caen en “un ciclo de endeudamiento que compromete la estabilidad económica y agrava la precariedad laboral”.
En este contexto, ampliar el acceso al crédito formal no solo reduce el riesgo de endeudamiento precario, sino que abre la puerta a procesos más amplios de inclusión financiera y estabilidad económica. Iniciativas como la de Quipu muestran cómo la innovación puede convertirse en un puente entre micronegocios y el sistema financiero, contribuyendo gradualmente a cerrar brechas de protección social y productividad.
Si bien la formalización laboral responde a factores estructurales complejos, facilitar su entrada a la economía formal representa un paso concreto hacia un crecimiento más equitativo y sostenible en la región.