Un CEO que lidera una empresa de lujo debe reflejar los más altos estándares de la marca, pero esa calidad depende completamente del tipo de persona que sea.
Dirigir una empresa requiere la alineación de muchos objetivos, pero ¿cuánta atención prestamos al que posiblemente sea el más fundamental: quién y qué nos esforzamos realmente por ser?
Los negocios están cambiando y están planteando una pregunta milenaria: ¿es el espíritu empresarial un subproducto de nuestro entorno o las personas nacen con las habilidades necesarias para construir, crecer y liderar?