Las dos caras de la moneda del fenómeno que viene impactando a México y otros países de la región. Mientras unos sacan provecho, otros locales lo padecen.
La llegada de un gran número de nómadas digitales ha alterado el mercado inmobiliario en algunas zonas de la ciudad, disparando el costo de las rentas y desplazando a gente que vivía en los inmuebles desde hace años.
Lo que empezó como una medida para evitar contagios durante la pandemia ha sido bien recibido por los dueños de las propiedades y se convierte en una de las políticas definitivas de Airbnb.
El sitio web fue creado en tres días por los emprendedores y funciona como una especie de Airbnb para poner en contacto a quienes huyen de la guerra con gente que puede recibirlos.
El gigante digital dedicado a la oferta de alojamiento pone su plataforma a disposición de los refugiados y alojará temporalmente a más de 100,000 personas.