El popular videojuego donará el 100% de las ganancias de su nueva temporada entre el 20 de marzo y el 3 de abril para ayudar a las personas afectadas por el conflicto en Ucrania.
Activision Blizzard fue la primera en levantar la voz; hoy las grandes desarrolladoras de videojuegos han retirado sus productos y servicios de territorio ruso.