Hasta ahora la red social no se ha pronunciado al respecto; la información robada podría ser utilizada para prácticas delictivas como el phishing y el doxxing.
La aplicación de mensajería es una de las más populares del mundo, pero eso no la exime de las fallas de seguridad; la detectada en dispositivos Android ya ha sido corregida.
El cyberflashing, la práctica de enviar fotografías de desnudos no solicitados a un usuario vía mensaje directo, es mucho más común de lo que imaginamos; Instagram quiere erradicarlo.